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La Policía de la Ciudad cumple un año de custodia en la Villa 1-11-14

Más de 900 intervenciones, 845 detenidos y el cierre de 10 búnkers de droga marcan el primer año de la fuerza porteña en uno de los barrios más poblados de la Ciudad de Buenos Aires.

Publicado el 16 de diciembre de 2025|

La Policía de la Ciudad cumplió un año a cargo de la seguridad en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores (Comuna 7), luego del retiro de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) y el traspaso definitivo del control territorial a la fuerza porteña. El balance oficial del operativo destaca una intensa actividad policial y un refuerzo permanente de la presencia estatal en la zona.

Durante los últimos doce meses, la fuerza intervino en más de 900 hechos vinculados a distintos delitos, lo que derivó en 845 personas detenidas o imputadas. Entre los principales procedimientos se registraron causas por narcotráfico, robos, lesiones, resistencia a la autoridad y pedidos de captura, según datos oficiales.

Uno de los ejes centrales del despliegue fue la lucha contra el narcomenudeo. En ese marco, la Policía de la Ciudad realizó cerca de 300 operativos por infracción a la ley de drogas, que permitieron desarticular diez búnkers de venta ilegal y secuestrar casi 45 mil dosis de estupefacientes, principalmente cocaína y pasta base. En total, se incautaron más de 12 kilos de droga.

El operativo de seguridad no se limita a la Villa 1-11-14, sino que también alcanza a los barrios Bonorino, Rivadavia I y II, Juan XXIII e Illia I y II, una zona de aproximadamente 12 kilómetros cuadrados del sur porteño.

Para cubrir ese territorio, se desplegaron más de 330 efectivos de la Policía Barrial, una unidad especializada de la Policía de la Ciudad orientada al trabajo de proximidad. El esquema incluye patrullajes permanentes las 24 horas, con grupos de entre cinco y diez agentes, y una flota de móviles asignados de manera exclusiva.

Más del 30% del personal afectado al operativo es femenino, en línea con la política de integración y profesionalización de la fuerza.

Además de la prevención del delito, los efectivos cumplen un rol clave en la atención de emergencias sociales y sanitarias. A diario responden a llamados al 911, brindan primeros auxilios, intervienen en incendios, evacuaciones y situaciones de violencia de género o conflictos intrafamiliares.

Desde el Gobierno de la Ciudad señalan que el objetivo es sostener una presencia policial constante en los barrios vulnerables, mejorar la seguridad y fortalecer el vínculo con los vecinos del Bajo Flores.

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