De San Telmo a Palermo: el sable corvo de San Martín dejará el Museo Histórico Nacional y estará al cuidado de los Granaderos
Lo dispuso el Poder Ejecutivo nacional. El cambio de custodia se concretará tras el acto conmemorativo por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo.
El presidente Javier Milei dispondrá el traslado de la custodia del sable corvo del General Don José de San Martín al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo, ubicado en el barrio porteño de Palermo (Comuna 14). La medida comenzará a regir el próximo 7 de febrero, luego de que la pieza histórica permaneciera más de diez años bajo resguardo del Museo Histórico Nacional (MHN), en el barrio de San Telmo (Comuna 1).
El sable corvo es una de las reliquias más emblemáticas de la historia argentina y acompañó al Libertador de América en las campañas militares por la independencia del continente. El arma fue adquirida en Londres en 1811 y se caracteriza por un diseño austero, sin ornamentaciones ni materiales preciosos, rasgo destacado por el propio MHN en su descripción oficial.
El cambio de custodia se concretará tras el acto conmemorativo por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo, que se realizará en el municipio santafesino homónimo. Según informó el Gobierno local, el Presidente fue invitado formalmente a participar del evento y será quien haga entrega del sable a los nuevos responsables de su resguardo.
La historia del sable corvo incluye distintos períodos de custodia institucional. Tras el fallecimiento de San Martín, el arma fue heredada por Juan Manuel de Rosas y posteriormente donada al Museo Histórico Nacional por su familia. En 1896, el entonces director del museo, Adolfo Carranza, llevó adelante las gestiones necesarias para que la reliquia pasara a formar parte del patrimonio público.
Durante casi setenta años, el sable fue exhibido en el MHN, aunque en el contexto de la proscripción del peronismo fue sustraído en dos oportunidades por integrantes de la Resistencia, y recuperado posteriormente en ambos casos.
Más adelante, durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, la custodia del arma fue asignada al Regimiento de Granaderos a Caballo, donde permaneció durante 48 años. En 2015, en el marco de las celebraciones por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, el sable corvo regresó al Museo Histórico Nacional, institución que lo conservó hasta la actualidad.





