Publicado el 7 de mayo de 2026|

Condenaron a 20 años de prisión al estilista que asesinó a un compañero en una peluquería de Recoleta

El hecho ocurrió en marzo de 2024 y quedó registrado por cámaras de seguridad. La fiscalía había pedido prisión perpetua por alevosía, pero el tribunal lo condenó por homicidio agravado con arma de fuego y privación ilegítima de la libertad.

recoleta peluquero

Foto: MPF-Nación

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°24 condenó a 20 años de prisión al estilista Abel Guzmán, hallado culpable del homicidio de su compañero de trabajo, Germán Medina, ocurrido en marzo de 2024 dentro de una peluquería del barrio porteño de Recoleta (Comuna 2). La sentencia se dio tras el juicio en el que intervino la Fiscalía General N°15 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional. Los fundamentos del fallo se conocerán el próximo 14 de mayo, informó el Ministerio Público Fiscal de la Nación.

Los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero consideraron a Guzmán responsable de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con amenazas. Durante el debate, la fiscal general Ana Helena Díaz Cano había solicitado la pena de prisión perpetua al sostener que el acusado actuó con alevosía.

El tribunal también dispuso la extracción del perfil genético del condenado para su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados con la Investigación Criminal, conforme a lo establecido por la Ley 27.759.

Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, Guzmán trabajaba desde hacía una década en la peluquería “Verdini”, ubicada en Beruti al 3000, y mantenía conflictos con sus compañeros, en particular con la víctima, por el uso de formol en tratamientos capilares. Las tensiones se habían intensificado en los meses previos al hecho, con quejas internas y medidas adoptadas por el dueño del local, que incluyeron la reducción de tareas y la quita de llaves al acusado.

El 20 de marzo de 2024, tras una jornada laboral habitual, los empleados se encontraban reunidos en un clima distendido cuando Guzmán cerró el local, tomó un arma de fuego y amenazó a todos los presentes. De acuerdo con los testimonios y las imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas a la causa, el estilista apuntó a sus compañeros y les ordenó no moverse bajo amenaza de muerte.

En ese contexto, se dirigió hacia Medina, quien estaba sentado y no representaba ningún peligro, y le disparó a corta distancia en la cabeza. La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Fernández, donde falleció minutos después.

Para la fiscalía, el ataque fue planificado y ejecutado en un escenario controlado por el acusado, quien previamente había generado una situación de sometimiento mediante amenazas. “No hubo discusión ni altercado físico: lo ejecutó con un disparo directo, preciso y mortal”, sostuvo Díaz Cano durante su alegato.

Además del homicidio, se consideró acreditado que Guzmán privó ilegítimamente de la libertad a sus compañeros de trabajo al someterlos bajo intimidación armada, generando una situación de parálisis y temor que les impidió intervenir.

Aunque el tribunal no hizo lugar al agravante de alevosía en los términos solicitados por la fiscalía, sí valoró distintas circunstancias del hecho, entre ellas la violencia ejercida en un ámbito laboral y la vulneración de la confianza entre compañeros.

La secuencia del crimen quedó registrada en cámaras de seguridad y fue una de las principales pruebas analizadas durante el juicio.

Compartir