La Ciudad elimina la obligación de rubricar documentación laboral para los empleadores
La medida deja sin efecto el trámite de rúbrica de los libros laborales previsto por el antiguo régimen y busca simplificar las gestiones administrativas. El Gobierno porteño aseguró que se mantendrán las inspecciones y controles laborales.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires eliminó la obligación de rubricar la documentación laboral ante la autoridad local, una modificación que busca reducir la carga administrativa para los empleadores y adecuar la normativa porteña a los cambios introducidos recientemente en la legislación nacional.
La decisión fue adoptada por la Secretaría de Trabajo y Empleo luego de la modificación del artículo 52 de la Ley de Contrato de Trabajo, establecida por la Ley 27.802 y reglamentada mediante el Decreto 407/2026.
De acuerdo con la resolución, desde el 1° de junio de 2026 dejó de ser obligatorio realizar la rúbrica de la documentación laboral ante la Ciudad. En consecuencia, el período correspondiente a mayo de 2026 será el último alcanzado por el régimen anterior.
El Ministerio de Justicia porteño sostuvo que la medida apunta a simplificar trámites que perdieron sustento legal y a facilitar el cumplimiento de las obligaciones administrativas por parte de quienes emplean trabajadores.
El ministro de Justicia, Gabino Tapia, afirmó que la eliminación de este requisito forma parte de una política orientada a modernizar la administración pública, reducir costos y brindar mayor previsibilidad al sector privado.
Desde la Subsecretaría de Trabajo y Empleo aclararon que la modificación no implica una reducción de los controles laborales. Según indicaron, la Ciudad continuará ejerciendo las tareas de fiscalización, inspección y sanción previstas en la legislación vigente, incluyendo la supervisión del cumplimiento de los derechos laborales y de las normas de higiene y seguridad en los lugares de trabajo.
La resolución también establece un régimen de transición para los trámites iniciados antes del 1° de junio. Esos expedientes continuarán tramitándose conforme a las normas vigentes al momento de su presentación, mientras que la Dirección General de Relaciones del Trabajo definirá el tratamiento de las solicitudes pendientes y, cuando corresponda, el reintegro de los aranceles abonados.
Además, el organismo deberá adecuar sus sistemas informáticos, procedimientos administrativos e instructivos internos al nuevo esquema. No obstante, continuarán vigentes aquellos trámites de rúbrica exigidos por leyes especiales que siguen siendo competencia de la autoridad laboral de la Ciudad.






