Palermo: presentaron obras para ampliar el MALBA bajo la Plaza Perú y esperan finalizar en 2030
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires anunció una ampliación subterránea que permitirá duplicar la superficie destinada a exposiciones. El proyecto estará a cargo de la arquitecta mexicana Frida Escobedo e incorporará un auditorio, espacios para actividades culturales y una plaza-patio.
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) proyecta una importante ampliación de su sede de Palermo (Comuna 14), que se construirá debajo de la Plaza Perú y permitirá aumentar al doble el espacio disponible para exposiciones. La intervención se encuentra en etapa de proyecto y estará a cargo del Taller Frida Escobedo, estudio de arquitectura con sedes en Nueva York y México.
La iniciativa fue anunciada en el marco de las actividades por el 25° aniversario del museo y plantea una transformación que excede la incorporación de nuevas salas. Según la propuesta presentada, el objetivo es reorganizar la relación entre los espacios destinados al arte, las actividades culturales y el espacio público que rodea al edificio.
La ampliación sumará salas para muestras temporarias, un auditorio, espacios de usos múltiples, talleres, sectores de guardado y nuevas oficinas. También se prevé una plaza-patio exterior y ambientes destinados específicamente a propuestas vinculadas con el cine, la literatura, la educación y los programas públicos.
Uno de los aspectos centrales del proyecto será su desarrollo en el subsuelo de la Plaza Perú. De esta manera, el museo podrá incorporar superficie sin ocupar el espacio abierto existente en el nivel de la plaza. La propuesta busca establecer una relación más directa entre el edificio, sus actividades y el entorno urbano.
Los nuevos espacios estarán preparados para funcionar tanto integrados al circuito habitual del museo como de manera independiente. Esto permitirá que puedan desarrollarse en simultáneo distintas actividades, como proyecciones, encuentros, propuestas educativas y eventos culturales, incluso fuera del horario tradicional de funcionamiento.
La ampliación también apunta a que el Malba pueda tener una mayor capacidad para presentar exposiciones y desarrollar actividades vinculadas con su programación. El museo cuenta actualmente con una superficie edilicia de 7.455 metros cuadrados y la expansión permitirá ampliar de manera significativa el área destinada a exhibiciones.
La idea de ampliar el Malba hacia el subsuelo de la Plaza Perú no es nueva. El proyecto comenzó a tomar forma en 2011, cuando la institución cumplió diez años y planteó incorporar cerca de 3.840 metros cuadrados a los 7.455 metros cuadrados existentes.
A fines de 2012 se otorgó un permiso para avanzar con la obra durante un período de 30 años, a partir de un proyecto elaborado por el arquitecto uruguayo Carlos Ott. La ampliación finalmente no se concretó en aquel momento y, con el paso de los años, la iniciativa fue reformulada.
En 2017, el edificio actual tuvo una intervención arquitectónica de importancia a cargo del Estudio Herreros, de Madrid, que realizó una reforma integral de la planta baja. Ese estudio también estuvo vinculado con el diseño de Malba Puertos, en Escobar.
Ahora, la nueva propuesta quedó en manos del Taller Frida Escobedo. La arquitecta mexicana fundó su estudio en Ciudad de México en 2006 y posteriormente abrió una oficina en Nueva York. Entre sus trabajos internacionales se encuentran el Pabellón Serpentine de Londres y proyectos vinculados con instituciones culturales de gran escala.
El estudio también fue seleccionado para participar en la renovación del Centre Pompidou de París y trabajó en proyectos arquitectónicos en Nueva York. En 2026, Escobedo recibió el National Design Award for Architecture otorgado por el Cooper Hewitt, Smithsonian Design Museum.
La obra del nuevo Malba se encuentra actualmente en etapa proyectual y, de acuerdo con el cronograma anunciado por la institución, la inauguración se estima para fines de 2029 o comienzos de 2030. El proyecto busca ampliar la capacidad del museo sin modificar la condición de espacio público abierto de la Plaza Perú y, al mismo tiempo, generar nuevas áreas para exposiciones y actividades culturales.








