Agronomía: polémica por la intervención de la cooperadora de la escuela Álvarez Thomas

En lugar del presidente de la cooperadora, electo por la comunidad educativa, hay un funcionario del Ministerio de Educación de CABA.

La comunidad educativa de la escuela Álvarez Thomas de Agronomía (Comuna 15) denuncia que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intervino la cooperadora local, por medio de la cual el establecimiento tiene un comedor autogestionado, actividades extracurriculares y pileta.

En lugar del presidente de la cooperadora, electo por la comunidad educativa, está como interventor Antonio Salum, funcionario del Ministerio de Educación de CABA.

Fabián Capponi, director general de Educación de Gestión Estatal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires citó el martes a la directora de la escuela y al presidente de la cooperadora a una reunión para informar los resultados de una auditoría, lo cual desencadenaba la intervención.

Desde el Ministerio de Educación porteño informaron a Página/12, como causas de la intervención, “incumplimiento sistemático de las normas contables”, según un análisis interno que sitúan en “junio de 2020”. Citando la ley marco de Asociaciones Cooperadoras, objetan la “tenencia de un fondo común de inversión de $ 24.487.031,63 yendo en contra del espíritu de una Asociación Cooperadora en el marco de la Ordenanza anteriormente mencionada”.

Paula Insaurralde, integrante de la comisión de directiva de la cooperadora, refuta: “No hay en toda la extensa auditoría que hicieron el año pasado, ni en los argumentos con que terminan interviniendo la cooperadora, ni una sola duda respecto al manejo de los fondos, faltante de dinero, sospecha de malversación”.

Según denuncian, la cooperadora logró fondos de reserva “con una administración esforzada” (y con el trabajo completamente voluntario de padres y madres, como ocurre en todas las cooperadoras), “prevee eventuales costos del personal que tenemos a cargo en el comedor, como indemnizaciones o licencias, es el ahorro para la construcción de un gimnasio para la escuela (al quitarnos tiempo de pileta, pensamos en suplirlo con otras actividades), y para costear las mejoras edilicias que van surgiendo”, explican desde la cooperadora. Recuerdan, además, que el gobierno porteño mantiene una deuda con la cooperadora de unos 600 mil pesos, por los chicos becados del comedor. Y concluyen que “es la primera vez que hay un intervención no porque falta plata, sino porque sobra”.

El presidente de la cooperadora, Guillermo Kechichian, explicó que “el capital inicial fue de 800 mil pesos, que invertimos en 2012. Año a año seguimos invirtiendo y el capital fue creciendo. Pero cada año presentábamos los balances y rendiciones con esa inversión, y nunca los objetaron”. Y analiza: “Si ahora el Gobierno cree que eso está fuera de la ley, estuvieron ellos fuera de la ley todos estos años”.

“En 2019 nos hicieron una administración minuciosa e infrecuente, era del ministerio, no de la Dirección General de Escuelas. Al punto que nos dimos cuenta de que no tenían idea de cómo trabajamos, nos pedían cosas que no corresponden, como emisión de facturas, algo que las cooperadoras no hacen. Objetaron por ejemplo el origen de algunos fondos ingresados por eventos, como ferias del plato, como si con eso estuviésemos lavando dinero”, se enoja Insuarralde. “Nos objetaban la organización interna, ofrecimos generar un nuevo circuito administrativo. Nos hacían responsables de la situación del mantenimiento edilicio, matafuegos, vidrios de seguridad, cosas que son obligación del gobierno y no nuestras. Nos objetaron la situacion de algunos profesores de talleres que son empleados del gobierno, demostramos que no es incompatible. De todas las observaciones, ofrecimos la posibilidad de mejorar, dentro de nuestro trabajo que es voluntario. Ahora se aprovecharon de la pandemia para dar este golpe. Lo sentimos directamente como un ataque a la escuela. Un disciplinamiento a una cooperadora organizada, y un ejemplo para las que quieran organizarse”.

“En los últimos tiempos la cooperadora de ‘el Alva’ se ha transformado en una obsesión para Rodríguez Larreta. No solamente porque ha ganado un juicio que le impidió expropiar la pileta, sino porque el comedor escolar trabaja con personal propio en lugar de adquirir las viandas de los proveedores que impone el Gobierno”, denunciaron los padres en un comunicado.

Este jueves la legisladora Lorena Pokoik (Frente de Todos) presentó un proyecto de Declaración: “La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires rechaza enérgicamente la intervención de la Asociación Cooperadora de la Escuela 4 DE 16 “Álvarez Thomas” por parte del Ministerio de Educación de CABA y se solidariza con toda la comunidad educativa de la Escuela”.

Fundamentos: “Hemos tomado conocimiento del comunicado a la comunidad de la Asociación Cooperadora de la Escuela 4 DE 16 “Álvarez Thomas” que dice lo siguiente: Ponemos en conocimiento de toda la Comunidad de la Escuela Álvarez Thomas que el día de la fecha hemos sido notificados de la intervención de la Asociación Cooperadora por parte del Ministerio de Educación de CABA. Quienes integramos la Comisión Directiva estamos a disposición de todos los órganos de control existentes para rendir cuentas de los actos que se han llevado a cabo, pero especialmente a disposición de las familias y los socios de cooperadora. Lo sorpresivo y arbitrario de la decisión no nos permite poder informar ahora, de los motivos formales de la intervención, pero no dudamos que es en respuesta al resultado desfavorable para el GCBA de las acciones llevadas a cabo por la comunidad por las clases de natación de jardín y primaria. Creemos que es necesario poner en alerta a toda la comunidad de la escuela. Si bien en la sentencia definitiva del amparo hicieron lugar a la demanda en cuanto a la reposición de las clases de jardín, en el cuero de la sentencia se hicieron apreciaciones que excedían lo planteado en cuanto a que los objetivos pedagógicos estarían cumplidos con 14 clases anuales tanto para nivel inicial como para primaria. Con este antecedente, no tenemos dudas, que el objetivo del GCBA es desarticular la comunidad atacando a la cooperadora para poder avanzar sobre la pileta y sobre los recursos de la escuela. Prontamente les enviaremos las irregularidades relevadas por el GCBA y los descargos correspondientes efectuados por la cooperadora para que puedan apreciar la finalidad de la intervención. Agradecemos el apoyo de las familias y esperamos poder comunicar prontamente algún a novedad. Hoy más que nunca se requiere de una comunidad unida en defensa de la Escuela. Asociación Cooperadora EAT. Expresamos nuestro enérgico rechazo a la medida adoptada, sin que mediara derecho alguno a que la Asociación hiciera ninguna gestión para evitarlo, y nos solidarizamos con toda la comunidad educativa de la Escuela “el Alva”.