Almagro: Amnistía Internacional rechazó escraches a Casa Fusa y Fundación Huésped durante el debate del aborto

La entidad divulgó su informe “Pañuelos verdes, Relatos de la violencia durante el debate por la legalización de la interrupción legal del embarazo”. Dijo que “toda persona tiene derecho al respeto a su libertad de expresión, sin verse sometida a amenazas o agresiones contra su vida, integridad física o psicológica”.

Este jueves Amnistía Internacional Argentina divulgó su informe “Pañuelos verdes, Relatos de la violencia durante el debate por la legalización de la interrupción legal del embarazo”. Se relevan casos de violencia, entre ellos los ocurridos en el barrio porteño de Almagro (Comuna 5) contra Fundación Huésped y Casa Fusa, organizaciones defensoras de derechos sexuales y reproductivos.

“Grupo FUSA está integrado por FUSA Asociación Civil (FUSA AC) y Casa FUSA, que constituye un equipo de reconocidos médicos de la Argentina con amplia experiencia en el trabajo interdisciplinario con adolescentes y jóvenes en el ámbito de la salud. Cuenta con un centro médico especializado en adolescentes y jóvenes. Desde el año 2014 Casa FUSA lleva atendidos a más de 2.000 adolescentes bajo un modelo de atención que sigue los protocolos del Ministerio de Salud de la Nación, entre ellos el Protocolo de interrupción legal del embarazo. Se trata de un servicio amigable, a cargo de un equipo interdisciplinario de profesionales, que permite a adolescentes y jóvenes proteger su salud de manera íntegra. Ofrece atención en Clínica médica, Ginecología, Obstetricia, Dermatología, Nutrición y Psicología, conforme al marco legal nacional vigente”, dice el informe.

“A partir del inicio del debate en la Cámara de Diputados en abril, comenzó a recibir una serie de ataques y acusaciones difamatorias en relación a la labor de la organización, mediante el uso de escraches, llamadas telefónicas e insultos en sus redes de sociales. De esta manera, individuos que se identifican con grupos autodenominados “pro-vida” buscan imponer sus ideas y combatir el espíritu de trabajo de FUSA a través del despliegue de diversas acciones intimidatorias que atentan con los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes”, agrega.

“En particular, el 4 de mayo a las 10.30 de la mañana se presentó un grupo de personas, identificadas con la organización “Más vida” en la puerta de la sede de FUSA con carteles y consignas en contra de la organización; abordaron a personas que transitaban por la esquina de las calles Lezica y Medrano, repartieron folletos e interpelaron a por lo menos dos personas que buscaban ingresar a Casa FUSA intentando disuadirlas. Durante el escrache, ingresó al edificio de FUSA la madre de una paciente de 15 años que ya estaba dentro y que se había acercado a FUSA por una consulta ante un embarazo no deseado. Según reprodujo FUSA del testimonio de la mujer, se le acercaron y le preguntaron si sabía que en ese edificio se realizaban abortos y que era aberrante lo que ahí sucedía; por lo que se dispuso a ingresar apresurada al edificio. Pero aún así le entregaron un folleto y una tarjeta de una persona identificada como Manager de www.masvidaoficial.org. En la web de esta organización se atribuyen el escrache realizado en el Congreso durante el encuentro del día 18 de abril”.

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“Preocupa especialmente que aquellas personas que procuren acceder a servicios de salud sexual y reproductiva puedan verse intimidadas y amenazadas frente a este tipo de expresiones e intervenciones en las puertas de la clínica. Días después del escrache, apareció una pintada en Casa FUSA con la leyenda “ABORTISTAS” en el pie del ingreso al edificio. En el muro de Facebook de casa FUSA se publicó, entre otros posteos, la siguiente amenaza “Les vamos a quemar la clínica!!! Está todo preparado para el enorme escrache a su clínica de Almagro” (sic). La organización presentó la denuncia ante la justicia; y se le asignó una consigna policial en la puerta al menos durante el proceso de debate legislativo. La denuncia sigue su cauce judicial. Preocupa especialmente que aquellas personas que procuren acceder a servicios legales de salud sexual y reproductiva puedan verse intimidadas y amenazadas frente a este tipo de expresiones e intervenciones en las puertas de la clínica. Así como el impacto que este tipo de actitudes generan en los/as profesionales dedicados a la atención médica cuando toman la decisión de ayudar a las mujeres brindando servicios de aborto.

“Asimismo, FUSA -como organización que promueve y defiende derechos sexuales y reproductivos– ha sufrido también una serie de campañas de desprestigio por articular y financiamiento de una organización internacional IPPF38 y hasta ha llegado a ser comparada con organizaciones criminales. El lunes 11 de junio se difundió por Facebook un video realizado por “EL PRESTO OK” indicando que FUSA estaría asociada con una “multinacional” para realizar un negocio multimillonario a partir de la venta de fetos y que lo que el movimiento de mujeres busca al reclamar la legalización del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo es para promover y ampliar este negocio. Este tipo de acciones no son exclusivas de Argentina; por el contrario, han tenido lugar en otros países ante la ampliación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, tales como Estados Unidos, en donde se aprobó una ley de protección a los proveedores de servicios de salud sexual y reproductiva luego de los graves ataques de grupos extremistas”.

“En un sentido similar, el 2 de septiembre la Fundación Huésped (FH) recibió pintadas en su sede de la Ciudad de Buenos Aires, con leyendas como: “El aborto no se debate, se combate”, “Lobby abortista” y “Aborto=genocidio”. Fundación Huésped es una organización argentina con alcance regional que, desde 1989, trabaja en áreas de salud pública con el objetivo de que el derecho a la salud y el control de enfermedades sean garantizados. Así es que centran su trabajo en temas como el VIH/SIDA, otras enfermedades transmisibles y en salud sexual y reproductiva. La organización había participado del debate por la interrupción voluntaria del Embarazo en el Congreso y realizó campañas de difusión en defensa de los derechos sexuales y reproductivos. FH decidió realizar una denuncia judicial que se encuentra aún en curso”.

“En conversaciones con Fundación Huésped, la organización informó a Amnistía Internacional que recibieron hostigamiento en las redes sociales y que representantes de la organización que trabajan en la captación de fondos en la calle -y que suelen identificarse con chalecos de la organización y una credencial- han recibido insultos, les han gritado “asesinos” en la vía pública, y hasta los han filmado y fotografiado para compartir las imágenes e identificar a los colaboradores entre los contactos y grupos de quienes hostigaban. De esta manera, individuos que se identifican con grupos autodenominados “pro-vida” buscan imponer sus ideas y combatir el trabajo de la organización a través del despliegue de diversas acciones intimidatorias que atentan contra los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes. Las declaraciones estigmatizantes y campañas de desprestigio contra las organizaciones que luchan por la promoción de los derechos sexuales y reproductivos generan un ambiente desfavorable para el desarrollo de su trabajo y, en definitiva, para la garantía de tales derechos”, cierran sobre los hechos ocurridos en Almagro.

Las conclusiones del informe de Amnistía Internacional postulan: “Amnistía Internacional manifiesta su absoluto repudio frente a estos hechos de violencia que vulneran la garantía de los derechos sexuales y reproductivos, la libertad de expresión y resultan inaceptables en una sociedad democrática. Toda persona tiene derecho al respeto a su libertad de expresión, sin verse sometida a amenazas o agresiones contra su vida, integridad física o psicológica”.