Denuncian obras que atentan contra el patrimonio del barrio Simón Bolívar de Parque Chacabuco

La Comisión de Cultura y Patrimonio del Consejo Consultivo Comunal 7 expone que se hacen reemplazos en el espacio público que modifican el diseño original de este complejo habitacional.

La Comisión de Cultura y Patrimonio del Consejo Consultivo Comunal 7 (Flores y Parque Chacabuco) alerta sobre modificaciones al mobiliario público del Barrio Simón Bolívar de Parque Chacabuco que alteran su aspecto original, el cual se remonta a mediados del siglo pasado.

En el último tiempo, las autoridades oficiales han hecho diversos cambios en el Barrio Simón Bolívar o Curapaligüe, como se llamó en sus comienzos. Señalan que tiraron luminarias originales y las reemplazaron por postes de 30 metros con tecnología LED. Proyectan remover los caminos de laja originales por sendas de cemento.

“Me parece una intervención bestial en un barrio histórico que está protegido por una ley. Pusieron plata y esfuerzo para dejarlo peor”, dijo al sitio Comuna 7 el vecino José Fernández, quien promovió una nota en esta Comisión del Consultivo.

Esta es la carta tratada en la asamblea de vecinos de Flores y Parque Chacabuco: “La Comisión de Cultura y Patrimonio solicitó al Gobierno de la Ciudad, vía del Consejo Consultivo (10/07/19), la protección patrimonial del Barrio de Simón Bolívar, por constituir un conjunto habitacional modelo, representativo de un período de desarrollo y progreso durante el siglo XX”.

“Tomar conciencia sobre por qué la necesidad de preservar el diseño original del barrio, es tarea fundamental para valorar la labor de generaciones que nos precedieron en función de que las futuras pudieran disfrutar hoy de un sitio único en la ciudad. Son algunas de sus características: diseño arquitectónico de  estilo racionalista, obra del arquitecto Fariña Rice. Inaugurado en 1953, figura en las enciclopedias de arquitectura como modelo de vivienda social, por ser planificado en función del bienestar familiar, hábitat saludable, espacios verdes para el esparcimiento y amplias áreas de estacionamiento, en tiempos de masivo acceso a la clase media”.

“Por eso sostenemos que: -Se deben conservar las luminarias originales operables con lámparas leds, dado que artefactos nuevos alterarían el diseño. -Los senderos de lajas deben ser restaurados respetando técnicas y materiales tradicionales utilizados por el autor. -El diseño original no debe ser desvirtuado en función de una pretendida “modernización”, que empobrecería sus valores en detrimento de la calidad de vida y el paisaje. Cualquier obra que se ejecute sin el asesoramiento y seguimiento de especialistas en patrimonio, puede alterar el diseño y funcionalidad de las aéreas comunes, poniendo en riesgo tanto valor histórico como el económico del conjunto habitacional”.