Balvanera: está en libertad el hombre acusado de abusar de su empleada durante el primer día de trabajo

La jueza dice que “no hay elemento alguno de momento que lleve a presumir que el acusado intentará eludir el accionar de la Justicia”. De todos modos, la sentencia fue apelada por la fiscal del caso, Silvana Russi.

Una joven de 18 años de nacionalidad venezolana denunció que fue drogada y abusada sexualmente el 23 de enero por el dueño de un local de la calle Paso al 600, en Balvanera (Comuna 3), durante su primer día de trabajo. Sin embargo, el acusado, de 35 años, quedó en libertad por orden de la jueza Karina Zucconi, titular del Juzgado N°15.

“No hay elemento alguno de momento que lleve a presumir que el acusado intentará eludir el accionar de la Justicia”, dijo la magistrada. De todos modos, la sentencia fue apelada por la fiscal del caso, Silvana Russi.

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Según relató la madre de la joven, el dueño le ofreció varias veces “un vaso de gaseosa o de jugo” que finalmente aceptó cerca del mediodía. Ella luego se sintió mareada. Le escribió a su hermana por celular: “Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada”.

La hermana llamó al 911, por lo que la Policía de la Ciudad acudió al lugar, que estaba con la persiana baja. Luego de varios intentos, los efectivos ingresaron y encontraron el local con las puertas cerradas y la persiana baja. Tras llamar varias veces, la Policía de la Ciudad ingresó, detuvo al hombre y hallaron a la joven tirada sobre una escalera en el fondo del comercio con el torso desnudo y supuestamente bajo el efecto de psicotrópicos, “con el pantalón desabrochado, descalza, inconsciente, llorando y balbuceando”. Al lado estaba el dueño del negocio, quien fue detenido. La víctima y su madre fueron asistidas por un gabinete psicológico, consigna Infobae.

La fiscal del caso, Silvana Russi, se opuso a la excarcelación. Los motivos eran evidentes: la imputación de abuso por acceso carnal establece una dura pena, con un mínimo que excede una condena en suspenso, que el riesgo de fuga y de que el acusado entorpeciera la Justicia era claro. Garzón Martínez no vive en el domicilio aportado en Mataderos, según información de la causa. La víctima misma se opuso también: “Yo no estoy de acuerdo, no me parece. Me violó y estoy sufriendo mucho”, afirmó. Su cuerpo fue analizado: se encontraron tres lesiones compatibles con una violación, en pleno sangrado.