Balvanera: liberan a 22 personas reducidas a la servidumbre en talleres clandestinos

Hubo allanamientos en seis bunkers de trabajo textil ilegal de la zona del Abasto. Una mujer con pedido de captura por robo a mano armada quedó detenida.

Hubo allanamientos en seis bunkers de trabajo textil ilegal de la zona del Abasto. Una mujer con pedido de captura por robo a mano armada quedó detenida.

A instancias de la denuncia que realizó la ONG La Alameda sobre talleres clandestinos con trabajadores que estarían siendo explotados, personal de la División Delitos Complejos de la Policía de la Ciudad llevó a cabo una investigación desde el mes de junio

La investigación en un domicilio de la calle Lavalle al 2900 permitió establecer que, en ese lugar, funcionaba un taller textil ilegal que a su vez estaba relacionado con otros cinco departamentos dentro del mismo edificio. Además descubrieron que tenían 22 obreros reducidos a la servidumbre trabajando en lugares no aptos en cuanto a la seguridad e higiene, siendo liberados la totalidad de ellos.

Dos mujeres conocidas como “Norma” y “Dayana” eran las encargadas de los talleres; una de ellas tenía un pedido restrictivo de libertad por robo a mano armada. El Juzgado Nacional de Menores N°1, a cargo del Dr. Cilleruelo ordenó la inmediata detención de la encargada con pedido de captura.

Los policías clausuraron en total tres talleres y secuestraron 30 máquinas para confeccionar ropa, rollos de tela, recortes, hilos y otros insumos para la confección, documentación que vincula los 6 departamentos con la actividad ilícita y $6.800 en efectivo.

Según fuentes oficiales, los trabajadores identificados quedaron con el seguimiento del personal de la Oficina de Rescate y Acompañamiento de Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas.

En diciembre de 2015, La Alameda y vecinos entregaron un “mapa del delito” a una comisaría de Once, con casos de la misma zona. “El Mapa del Delito consta de seis prostíbulos, nueve talleres esclavistas -uno de ellos ubicado frente a la propia comisaría-, dos búnkers narco -que funcionan a dos cuadras de la comisaría-, y dos galerías donde funcionan varios locales de celulares robados que se abastecen de los robos y arrebatos en las zonas liberadas del barrio”, precisó entonces La Alameda.