Cambian la ley de hoteles alojamiento para permitir tríos y swingers

El legislador Sergio Abrevaya propone modificar el Código de Habilitaciones porteño. La medida se toma en un contexto de cierre de este tipo de establecimientos por la merma de clientes.

Este jueves la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires trata una ley para modificar el Código de Habilitaciones porteño con respecto a los hoteles alojamiento para permitir la permanencia de tríos y parejas swingers. La medida se toma en un contexto de crisis para este tipo de emprendimientos por el alza en los costos y la baja en la clientela.

El Código aludido expone en su artículo 15.1.4 que “no podrán ser utilizadas en forma simultánea por más de dos personas”. El legislador porteño Sergio Abrevaya llama a que se modifique este texto, avalando así una nueva modalidad dentro de los hoteles alojamiento.

Este tipo de hoteles de todos modos seguirán prohibiendo el ingreso a menores de 18 años y hablita a los dueños a pedir identificaciones en caso de tener dudas al respecto.

Abrevaya defiende la iniciativa parlamentarira: “Hoy día son espacios encuadrados en ‘actividades toleradas’ lo que encasilla su funcionamiento dentro del marco de ”lo inmoral”, cuando por el contrario, son establecimientos de hospedaje por menos de veinticuatro horas.

La calificación de ”actividad tolerada” refleja un resabio de preconceptos anclados en la falsa moralidad de épocas pasadas. La antigua concepción de oscurantismo que ‘penaba’ delimitaba y escindía de la vida cotidiana de las personas las relaciones sexuales, llevó durante décadas a tener habilitaciones ‘toleradas’ bajo el signo de permitir una actividad con limitaciones de servicios, publicidad y demás”.

“Estos pueden ser usados en circunstancias diversas, como por ejemplo encontrarse por pocas horas en la Ciudad, y requerir de solo ese tiempo de hospedaje, sin tener que pagar un precio elevado por otro establecimiento como un hotel en el que se deberían abonar veinticuatro horas como mínimo, a pesar  de requerir otra cosa.  Estos albergues se encontraban encasillados en el imaginario de la inmoralidad por estar falsamente circunscriptos exclusivamente a ser espacios donde se practican relaciones sexuales. No obstante y como ya se mencionó anteriormente, pueden funcionar como alojamiento de viajantes de paso por pocas horas, pagando únicamente por el tiempo que se requiera”, agrega.

“Dentro de las modificaciones se elimina la restricción de capacidad de las personas en las habitaciones. La legislación actual sólo permite un máximo de dos personas, ignorando las dimensiones de las diferentes habitaciones. En la ley N° 4631, que regula a los alojamientos turísticos, se establece un mínimo de metros cuadrados con el que deben contar las habitaciones: una habitación single (en donde alberga a una sola persona) nueve (9) metros cuadrados; para una habitación doble, el mínimo es de diez coma cinco (10,5) metros cuadrados; y en el caso de una habitación triple, el mínimo es de quince (15) metros cuadrados. Por lo tanto, la cantidad de personas debería adecuarse al espacio mínimo de la habitación, y no limitarla a dos personas sin considerar las cuestiones espaciales de las habitaciones”, enumera.

“A su vez, estos establecimientos deberían contar con la posibilidad de vender minutas, con la forma de servicio al cuarto, sin contar con un espacio común para el consumo.  Consideramos restrictivo para estos establecimientos la imposibilidad de publicitarse, puesto que atenta contra su desarrollo económico en la amplitud que aquí se plantea. Por lo cual en este proyecto se elimina esta prohibición, para que puedan darse a conocer como el resto de los alojamientos turísticos”, concluye.

En el último año y medio, el consumo de este tipo de alojamiento tuvo un descenso del 20% en Capital y Provincia. Peor aún, en los últimos tiempos, en la Ciudad se cerraron alrededor de 5 o 6 hoteles alojamiento por año.

Así lo aseguró a ámbito.com José Manuel Capelo, presidente de F.A.D.A.P.H (Federación Argentina de Alojamientos por Hora), quien describió la actualidad del sector como un momento muy crítico.

“La mayoría de las actividades comerciales han sufrido un deterioro importante, tanto por el consumo -que ha bajado, fundamentalmente, por cuestiones económicas-, como por el incremento de los costos”, afirmó.

La actividad, que a nivel nacional emplea cerca de 10 mil personas, se ve arrinconada principalmente por tres factores, según el presidente de la entidad. “El gran problema es el aumento de las tarifas, el ahogo impositivo y la industria del juicio laboral”, describió.