Cierra La Abadía de Palermo, un centro cultural que funcionaba en un antiguo monasterio

El domingo 16 de diciembre a las 16 se hará la fiesta de despedida.

El centro de arte y estudios La Abadía del barrio de Palermo (avenida Luis María Campos, frente al shopping Solar de La Abadía; Comuna 14) cerrará sus puertas por dificultades financieras. La fiesta de despedida se hará el 16 de diciembre desde las 16.

“Con tristeza en el corazón de nuestra institución comunicamos que cerrará sus puertas al público el 23 de diciembre del presente año”, dijeron los responsables de La Abadía en un comunicado.

Sebastián Blanco, director del proyecto, dijo a Infobae Cultura: “Fueron más de cuatro años de trabajo, de haber generado un circuito cultural. Este año, con la situación del país, lamentablemente se nos complicó mucho la autosustentabilidad. Son razones económicas. Este contexto afectó a algunos patrocinadores nuestros. Y el no cerrar era poner en riesgo a los beneficiarios del proyecto. La verdad que se nos hizo imposible seguir sosteniendo las actividades”.

“Cuando comenzamos, el contexto económico era muy distinto. Por eso teníamos una perspectiva de muchos años. Sabemos que todo proyecto cultural necesita años para generar un impacto con sus actividades y en obtener la consistencia para ser autosustentables. Por eso es que todo nuestro programa era a largo plazo”, agregó.

En este espacio cultural de Palermo se hizo entre junio y julio la exposición del escultor italiano Pasquale Galbusera Un viaje espiritual, por ejemplo. También se pudieron ver las fotografías de las poblaciones de Siberia entre finales del siglo XIX y principios del XX titulada Las otras fronteras. Fotografiando el Far East.

El proyecto fue de la Familia Sodálite, y se trabajó en el edificio para permitir su nueva función sin afectar el patrimonio arquitectónico. De los 5000 m2 del antiguo monasterio se refuncionalizaron ya de 1000 m2, que corresponden al primer piso, con 5 salas para exposición artística, un auditorio para 120 personas y una biblioteca. También hay un jardín, que era el corazón de la abadía y lo era para el centro, explica Palermo Mío.

La Orden de San Benito tiene casi 1.500 años de historia, pero menos de un siglo en la Argentina. Llegaron en 1915 enviados por la Abadía Santo Domingo de Silos, en Burgos (España), con la misión de encontrar una residencia para monjes que habían sido expulsados de México por motivos político-religiosos. Primero se establecieron en una estancia en Carlos Casares pero ya para 1920 ocuparon el actual terreno, ubicado en un lugar poco accesible y con buena visibilidad, ideal para un monasterio. Allí, el 5 de octubre de ese año el Abad de Silo llega a esta zona de Las Cañitas para colocar la piedra fundamental de la Capilla del Santo Cristo.

Para la construcción de la Abadía convocan a varios arquitectos de renombre, entre ellos a Alejandro Bustillo, autor del Banco Nación de Plaza de Mayo o el Hotel Llao Llao. Pero finalmente eligen al Padre Eleuterio González, arquitecto también y uno de los primeros seis monjes de la congregación que llegaron a Buenos Aires a principios del siglo pasado. El sitio elegido respondía al tipo de localizaciones que preferían los benedictinos para sus abadías, como emergiendo en lo alto de la topografía.