Cinco bares “ocultos” en Buenos Aires recomendados por National Geographic

La prestigiosa revista destaca que “se ofrece un producto actual y de calidad bajo un halo de misterio”.

La prestigiosa revista National Geographic recomendó cinco “bares ocultos” de la Ciudad de Buenos Aires. Destacó que en estos locales “se combina una decoración que mezcla las tendencias actuales con elementos típicos de los años 20 y se ofrece un producto actual y de calidad bajo un halo de misterio”.

878 Bar

Escondido tras una gran puerta de madera, el 878 Bar toma su nombre de su ubicación en la calle Thames entre Loyola y Aguirre. Además de cócteles ofrece una carta pequeña de comida, aunque su especialidad son los whiskies y cervezas, con más de cien referencias.

Presidente Bar

En el barrio de la Recoleta, Presidente ofrece cócteles clásicos de la coctelería porteña de la mano de Sebastián García. Ubicado en una antigua casona, para llegar hasta él hay que preguntar por la biblioteca, la zona más secreta y buscada.

Florería Atlántico

Ubicado en la zona de Retiro, este speakeasy está inspirado en los bares de inmigrantes de Buenos Aires de entre finales del siglo XIX y principios XX. Hasta él se accede a través de una floristería, donde un amable dependiente llevará al visitante hasta un sótano en el que degustar cócteles y una amplia carta de vinos. Aquí, además, se puede cenar.

Uptown Bar

En el barrio Palermo Hollywood, Uptown es uno de los bares clandestinos más llamativos, pues hasta él se accede a través de la recreación del metro de Nueva York, concretamente a través de un vagón vacío. Además de cócteles ofrece una carta de comida inspirada en la gastronomía de Nueva York. Su jefe de cocina es también el jefe de cocina de Casa Rosada, Dante Liporace, y tras la cena, un DJ ameniza la velada.

Nicky Harrison

Escondido tras un restaurante de sushi, para entrar a Nicky Harrisson es necesario ser miembro o haber cenado en el restaurante, el Nicky New York Sushi. En el interior, se escucha jazz, swing y música en directo, pues todo el ambiente está inspirado en la época de la Ley Seca neoyorquina.