Ciudad elaboró un protocolo para dar el último adiós a pacientes terminales

Su objetivo es “establecer los lineamientos correspondientes a fin de garantizar el acompañamiento de pacientes críticos y/o en últimos días de vida, en un marco de seguridad, información y contención necesaria en contexto de pandemia por coronavirus COVID-19”.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires elaboró un “Protocolo para el acompañamiento a pacientes críticos en final de vida en contexto de pandemia Covid-19”.

Este miércoles, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, dijo: “Cada centro asistencial de la Ciudad ha tenido una estrategia propia de como dar una solución a familiares de pacientes críticos, y algunos han utilizado videollamadas, otros comunicaciones telefónicas y otros visitas, el protocolo ya está vigente, pero los hospitales empezaron hace rato. Lo que hemos hecho fue formalizar una estrategia general para dar garantías en todos los hospitales de un protocolo”.

Fuentes oficiales aclaran que está “en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga de la pandemia en curso”. Su objetivo es “establecer los lineamientos correspondientes a fin de garantizar el acompañamiento de pacientes críticos y/o en últimos días de vida, en un marco de seguridad, información y contención necesaria en contexto de pandemia por coronavirus COVID-19”.

“Alcanza a pacientes en estado crítico (fin de vida) con o sin COVID-19 y/o su entorno afectivo así como el personal de salud que lo asiste (en el ámbito de los establecimientos hospitalarios dependientes del Ministerio de Salud porteño), señala el documento oficial del Protocolo”.

Sobre las recomendaciones generales: “Disponer de un equipo interdisciplinario que incluya profesionales médicos y no médicos, así como otros/as integrantes del equipo de salud. Establecer la logística de comunicación considerando quienes serán los interlocutores del equipo que se comunicarán con las familias y la logística de acompañamiento presencial”.

Requisitos de los acompañantes: edad entre 18 y 60 años; gozar de buena salud en general; no estar embarazada; no tener factores de riesgo (comprendidos en el Protocolo de manejo frente a casos confirmados y sospechosos de coronavirus (COVID-19) de conformidad con la Resolución N° 842/MSGC/20 y sus modificatorias); firmar un consentimiento informado donde se aclare el riesgo potencial.

“Estas restricciones no son de orden absoluto sino con expreso consentimiento de la situación de riesgo en particular. Explicar procedimientos permitidos y desaconsejados, maximizar medidas de higiene personal y medidas de higiene personal y cumplir con las medidas de cuidado preventivo personal. Brindar apoyo y contención de especialistas en el manejo de situación de final de vida y duelo a el familiar/allegado designado. Anticipar al familiar/allegado que puede considerarse “contacto estrecho” si hubiera alguna falla en las medidas de cuidado (en cuyo caso se comprometerá a realizar el correspondiente aislamiento)”, agrega el documento.

“Siempre que la condición del paciente lo permita, se debería brindar al familiar/allegado la posibilidad de contactar al resto de la familia/allegados a través de dispositivos digitales con comunicaciones o video llamadas. Informar sobre los procedimientos médicos, anticipar el estado el cual se visualizará el paciente para reducir el impacto durante el acompañamiento. Informar y consultar sobre las medidas de disposición final (conocer factores religiosos, directivas anticipadas)”.

“Es altamente recomendable que la institución ofrezca supervisión y contención al equipo de salud involucrado en el presente procedimiento. Aquella institución que cuente con equipos de cuidados integrales (paliativos) y con equipos de soporte espiritual y duelo, podrán ser convocados para dar soporte en esta situación”.

Equipos de soporte espiritual y duelo: “En caso que la institución cuente con el mismo, su misión será la de acompañar a la familia en función de necesidades detectadas (durante la internación o luego del fallecimiento) y articulan con los equipos idóneos para resolver las dificultades de las familias”.

Enfoque desde la perspectiva del paciente: “El cuidado del paciente y aquello que sea importante para él/ella y sus allegados, debe ser tenido en cuenta en todo momento (considerar directivas anticipadas) para asegurar que los últimos días de vida y la muerte sean dignas y respetuosas de su voluntad, creencias y convicciones”.

Información y cuidados al familiar/allegado: “La persona designada puede concurrir al acompañamiento con algún objeto de especial valor para el paciente como cartas, fotos, recuerdos significativos, motivos religiosos, entre otros; se preguntará a la familia si la persona profesa una religión determinada y si quisieran avisar al ministro religioso o institución religiosa de referencia correspondiente en cada caso, a fin de adoptar los oficios religiosos apropiados, tanto en los finales de vida, como en los procedimientos a seguir en caso de fallecimiento”.

En relación con el fallecimiento: “Se informará sobre el protocolo de fallecimiento vigente en el contexto de la pandemia por Covid-19; luego del fallecimiento se ofrecerá realizar seguimiento telefónico de los familiares/allegados. Luego del aislamiento social preventivo y obligatorio se ofrecerá, un seguimiento y evaluación presencial si se considera pertinente en cada caso. Cuando exista además sospecha de duelo complicado, se ofrecerá derivación al área de salud mental”.

Características del entorno: Se enviará una autorización al familiar y/o allegado designado que le permita el ingreso a la institución. La cuál deberá presentar al ingreso del establecimiento hospitalario. En la medida en que las condiciones de infraestructura lo permitan se dispondrá de un ámbito de acompañamiento y despedida que permita un encuentro íntimo y privado. Estas recomendaciones pueden aplicarse también para situaciones que sucedan en el área de Guardia y Emergencias, con la adecuación que requiera la especificidad y características propias de esos servicios. El tiempo de acompañamiento y las características de los elementos de elementos de protección , serán definidos por las autoridades de la institución, con el asesoramiento del Comité de Control de Infecciones, y tendrán la flexibilidad necesaria para evaluar cada circunstancia en particular. Los objetos personales del familiar (bolso, mochila, abrigo, etc.) podrán dejarse fuera de la habitación o introducirse en una bolsa dentro del armario del paciente. No se permitirá la introducción de flores/plantas en la habitación, ni en la institución.
Mientras dure la espera hasta el final se brindará al familiar/allegado la posibilidad de contactar a la familia/allegados a través de dispositivos digitales con comunicaciones o videollamadas siempre que sea posible. La institución le entregará a la familia/allegados las pertenencias y los objetos personales del fallecido en bolsa plástica previamente rociados con alcohol 70%. Si la ropa de cama es propiedad del fallecido, deberá ser desinfectada, embolsada y la familia/allegados deberán lavarla tomando el menor contacto posible. En todos los casos la institución ofrecerá supervisión y contención al equipo de salud involucrado en el presente procedimiento.