Clausuran farnacias que trabajaban con la Clínica Mühlberger

Una de ellas bajo el nombre Michel Saint Martin, ubicada en la calle Austria al 2200.

A raíz de los elementos secuestrados en la clínica de salud estética Mühlberger por orden de la titular de la Fiscalía PCyF N° 11, Dra. Valeria Massaglia, se pudo identificar numerosos productos provenientes de farmacias cercanas al establecimiento, lo cual hizo dirigir un aspecto de la investigación hacia tales lugares.

La fiscal Massaglia ordenó esta tarde sendas inspecciones a las farmacias en cuestión. Una de ellas bajo el nombre Michel Saint Martin, ubicada en la calle Austria al 2200 de esta ciudad. Allí se encontraron copias de recetas firmadas por Mühlberger con pedidos de fórmulas y componentes.

Con respecto a la Clínica, pesa sobre la misma además de la clausura judicial ordenada por la fiscal Massaglia, una clausura administrativa por parte de la Dirección General de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad. Se determinó que ninguna de las médicas del lugar tienen la habilitación correspondiente para trabajar, solo la tiene la nutricionista de la clínica, la única de nacionalidad argentina y con título expedido por autoridades locales.

Por su parte, en diálogo con la prensa, el abogado Mariano Cuneo Liberano negó la gravedad de las acusaciones.

“Estuvimos en la fiscalía, donde fuimos muy bien atendidos, y aceptamos el cargo junto al doctor Antonio Barrios. Este es el primer paso. Nos van a mandar por medios cibernéticos el expediente. Están trabajando árduamente en eso. Y mañana se va a llevar a cabo la declaración de nuestro defendido”, dijo.

Liberona dijo que visitó a Mühlberger y aseguró que su defendido “está calmo, entero, muy tranquilo en su conciencia. Nos explicó todo su proceder y sus antecedentes, cómo está habilitada la clínica, el título que tiene, los que tiene de afuera, los libros que ha escrito y otras circunstancias”.

El abogado explicó que la fiscal Valeria Massaglia será quien determine cuál es la acusación contra su defendido, pero que hasta el momento se habla de “dos conductas muy menores”. ¿Cuáles? “Una desobediencia, cuya tipicidad no alcanzamos a comprender”, dijo en relación al impedimento que tienen los centros de estética para operar durante la cuarentena. Y luego se refirió a la supuesto bloqueador del COVID-19 que el médico promocionaba y dijo: “El otro delito muy particular es el anuncio de soluciones o propuesta de curación, cuando él no anunció ninguna vacuna contra el coronavirus y, si alguien creyera que la tiene, realmente no lee los diarios”.

Sobre este último punto, contemplado en el artículo 208 inciso 2 de Código Penal, Cúneo Libarona dijo: “Él va a explicar perfectamente mañana qué es lo que quiso decir, cuál es el tratamiento que él recomendaba, en qué consistía y con qué elementos contaba la fórmula que él había concebido de precaución para este virus que tanto nos acecha, compuesto por sustancias plenamente autorizados y que muchos consumimos como las vitaminas”.