Con la primavera, reverdece el tango en las plazas porteñas

Los fines de semana hay clases, milonga y hasta música en vivo en distintos espacios públicos.

“Ahora que vienen la primavera y los días lindos no se nos va a volar al carpa”, bromea una de las integrantes de Almagro Tiene Tango, un proyecto cultural con un año de vida que incluye milonga, clase de baile y música en vivo los domingos desde las 16 en la plaza del barrio, en Sarmiento y Bulnes (Comuna 5). En la carpa en cuestión guardan bártulos para organizar esta actividad a la gorra. Más de una vez se bailó con un ojo puesto en los ochos y los pasos y el otro en no verla volar por el cielo almagrense entre lluvias y tormentas.

El tango en la Ciudad de Buenos Aires goza de buena salud y de una variedad que invita a armar más de un itinerario. Sin embargo, pisa fuerte la variedad del dos por cuatro en el espacio público. Más todavía ahora que la primavera está en camino.

En el caso de Almagro Tiene Tango, se monta una pista de baile con placas de madera al pie del mástil, en el corazón de la plaza. Ponen sillas alrededor para comodidad de los vecinos. Al principio se da una clase de baile y luego hay milonga con música en vivo. Se escuchan clásicos de la vieja guardia, pero también temas propios de los artistas invitados.

Las cantoras Violeta Litz y Florencia Arangui son las creadoras de este proyecto. Se conocieron a media cuadra de la plaza en el bar tanguero Cusca Risun. Quisieron trasladar la mística del lugar y que esté al alcance del vecino, en plena tarde y en un lugar común. “Surgió la iniciativa de llevar eso que pasa en los bares tangueros a la Plaza Almagro. Buscamos hacer un puente con los vecinos que les gusta el tango pero tal vez no van a esos boliches porque les resulta tarde o no pueden acceder. Quisimos traer el tango a la plaza”, dice Arangui.

El tango en el espacio público también es una invitación a conocer nuevos cantores, nuevos hacedores del tango. “Los contactamos, los conocemos del circuito son músicos con los que compartimos peñas, milongas, Es como una pequeña gran familia, nos vamos organizando domingo tras domingo con artistas diferentes”, aseguran.

Más al sur se encuentra la consolidada Práctica Patricios, que fue declarada de interés cultural por la Legislatura de la Cuidad de Buenos Aires en 2014. Los sábados al atardecer hay milonga y música en Caseros y Monteagudo, al noroeste del parque que da nombre al barrio (Comuna 4). Como sus pares de Almagro, también montan una pista con placas de madera. Repiten la mística de la carpa para guardar bártulos y las sillas en ronda.

“Los vecinos reconocen este como su espacio, totalmente inclusivo, donde se reúnen y se mezclan los abuelos con las nuevas generaciones que se acercan al tango. La prioridad es que la gente la pase bien y disfrute sin protocolo típico y rígido de las milongas cerradas del tango”, dicen sus hacedores.

El tango en el espacio público también tiene su larga tradición. Para ir a buscarla basta con tomarse un colectivo rumbo a zona norte y bajar en las Barrancas de Belgrano (Comuna 13). Allí está la icónica glorieta donde antaño tocaban en vivo orquestas de dos por cuatro.

Con el mismo espíritu, pero ahora guiados por equipos de música, los bailarines del espacio público dan sus mejores pasos los fines de semana. Uno puede dar un paseo en plena noche de días hábiles y también encontrará a parejas sueltas que ensayan a deshora para luego brillar entre pares.