Con la Secundaria del Futuro hubo 50% menos de alumnos reprobados

Son las conclusiones a las que llegó el Ministerio de Educación e innovación porteño al evaluar la prueba piloto en 19 escuelas de la Ciudad. En 2019 se ejecutará en 25 establecimientos más.

El Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires informó que en las 19 escuelas donde se implementó como prueba piloto la Secundaria del Futuro este año hubo casi un 50% menos de estudiantes desaprobados. En 2019 sumarán 25 nuevos colegios.

“En la comparación entre el primer trimestre del año pasado y este primer cuatrimestre, y tomando en ambos las 19 escuelas que implementaron la reforma, hubo casi un 50% menos de chicos desaprobados entre un año y otro”, detalló la ministra de Educación e Innovación, Soledad Acuña. “No se flexibilizan los criterios de evaluación, sino que diseñamos un sistema de acompañamiento personalizado, con más instancias de recuperación para los alumnos”, agrega.

Andrea Bruzos, subsecretaria de Coordinación Pedagógica porteña, nombró a La Nación otros logros: “De acuerdo con los resultados, la integración de materias en distintas áreas de conocimiento fue uno de los cambios más motivadores, ya que el 30% de las clases fueron compartidas entre profesores de distintas asignaturas. Hubo, además, 242 proyectos interareales (la interacción entre materias), lo que significa que el 25% de las planificaciones se hicieron en equipo”.

La prueba piloto de la Secundaria del Futuro se implementó en 2018 en el primer año de 19 escuelas (2.784 estudiantes). Se capacitaron a 863 docentes y a 110 tutores, que hicieron su debut en las aulas.

Las 12 materias que conformaban el cronograma semanal se reagruparon en tres áreas de conocimiento: Ciencias Sociales y Humanidades (con Historia, Geografía, Formación Ética Ciudadana, Economía y Filosofía), Científica Tecnológica (con Matemática, Biología, Física y Química y Tecnología de la Información) y Comunicación y Expresión (con Lengua y Literatura, Idiomas, Educación Física y Arte).

El año pasado hubo una treintena de escuelas secundarias tomadas contra esta modificación. La medida de fuerza se destrabó tras reuniones entre estudiantes y autoridades porteñas, donde medió la Defensoría del Pueblo porteña.