Confirman el procesamiento y agravan la acusación contra el policía Luis Chocobar

El efectivo bonaerense le disparó por la espalda y dio muerte a un ladrón en el barrio de La Boca, pero su accionar fue respaldado por el presidente Mauricio Macri y un amplio sector social.

El efectivo bonaerense le disparó por la espalda y dio muerte a un ladrón en el barrio de La Boca, pero su accionar fue respaldado por el presidente Mauricio Macri y un amplio sector social.

La sala 4 de la Cámara del Crimen ratificó el procesamiento de Luis Chocobar, el efectivo de la Policía Local del municipio bonaerense de Avellaneda que persiguió y mató por la espalda a Juan Pablo Kukoc, quien había participado en un violento asalto contra Frank Joseph Wolek, un turista estadounidense que recibió numerosas puñaladas en el barrio porteño de La Boca (Comuna 4).

El nuevo fallo cambia la acusación, en rigor, la agrava, al señalar que Chocobar cometió un “homicidio agravado por la utilización de arma de fuego en exceso de cumplimiento del deber”.

Video: el momento en que Chocobar le dispara al delincuente en La Boca

“Chocobar intervino porque debía hacerlo, máximo se se tiene en cuenta que el episodio se desarrolló mientras dirigía a cumplir su función. Lo hizo inicialmente ajustando su comportamiento a la normativa que regula la función policial, pero concluyó en un acto excesivo que merece ser juzgado en una etapa posterior”, sostienen los .

Y agregaron: “Actuar como policía implica también de manera imperiosa reconocer los límites que la propia institución establece para que sea correcta, mediante el dictado de reglamentos y entrenamiento profesional y permanente que, aun puesto en duda en su dimensión real, debió bastar para internalizar la norma”.

Sin embargo, la Cámara declaró la nulidad del embargo de $400 mil que había trabado el juez de primera instancia Enrique Velázquez a los bienes del efectivo.

Según las declaraciones de los testigos y del policía, Chocobar dio la voz de alto en dos oportunidades y realizó tres disparos intimidatorios al aire para que Kukoc se detuviera. Este segundo episodio ocurrió en la esquina de Olavarría e Irala. En ese momento el sospechoso menor se había separado de Kukoc y logró escaparse de los vecinos y de Chocobar.

Según los tres vecinos que perseguían a Kukoc, lograron arrebatarle al sospechoso una de las cámaras de fotos que había robado minutos antes y, ante el temor de ser atacados por el asaltante, dejaron la persecución y regresaron a la esquina de Garibaldi y Olavarría para asistir a Wolek.

Chocobar siguió solo la persecución de Kukoc, quien en ese trayecto se había quitado la campera de Boca que usó para envolver la mano en la que, supuestamente, llevaba el cuchillo con el que amenazaba a los vecinos y al policía que intentaron capturarlo, según dice la descripción del hecho en la resolución dictada por el juez de menores Velázquez.

Antes de llegar a Irala y Suárez, Chocobar volvió a dar la voz de alto y disparó dos balazos que hirieron al sospechoso en la parte posterior del muslo izquierdo y seis centímetros por encima de la cresta ilíaca. En su indagatoria, Chocobar dijo que disparó porque, en un momento de la persecución, el sospechoso se dio vuelta, se puso de frente y amenazó con atacarlo.

Dijo que apuntó para que los disparos dieran de la cintura para abajo, con el objetivo de evitar provocar lesiones en partes vitales del imputado.

La autopsia determinó que los dos balazos fueron disparados por la espalda. Los videos de la causa son en similar sentido. Al procesar a Chocobar por homicidio cometido con exceso en la legítima defensa, el juez Velázquez sostuvo que el policía sabía que al disparar podría provocar la muerte del sospechoso y afirmó que su conducta no fue profesional debido a que disparó con una mano.

Kukoc falleció cuatro días después en el hospital Argerich. En su poder, los efectivos de la Policía de la Ciudad encontraron un cuchillo de una hoja de 15 de centímetros de largo, similar al que habría usado para atacar a Wolek.

La defensa de Chocobar, había pedido que revoquen el procesamiento y dejen sin efecto el embargo de $400.000. El letrado sostuvo que Chocobar actuó “porque estaba obligado a hacerlo y debido a que el sospechoso se le fue encima cuando todavía tenía un cuchillo en su poder y temió por su integridad”.

Por su parte, el fiscal Sáenz adhirió al planteo de la defensa. Cuando el presidente Mauricio Macri y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, recibieron a Chocobar, el fiscal había dicho en su cuenta de la red social Twitter: “El delincuente elige poner su vida en riesgo y el policía tiene la obligación de defender a los ciudadanos. Salgamos del laberinto de dejar salir a delincuentes peligrosos y cargar sobre los policías que dan su vida para protegernos”.