Continúa el conflicto en el CeSAC 41 de La Boca, cerrado ante hechos de violencia

Este lunes hubo un abrazo simbólico hecho por vecinos. La Comuna 4 dijo que intervendrá para solucionar el problema.

El CeSAC Nº 41 de La Boca (Ministro Brin 843) está cerrado ante hechos de violencia que padecieron los profesionales de la salud que allí trabajan. Este lunes hubo un abrazo simbólico como muestra de apoyo.

El presidente de la Junta Comunal 4, Ignacio Álvarez, está anoticiado del conflicto y dijo que va a intervenir para solucionarlo.

Tras el abrazo, desde el CeSAC emitieron este comunicado: “Quienes integramos este equipo de salud queremos agradecer a las personas que se acercaron y a las organizaciones sociales que organizaron al abrazo hoy 31 de agosto entre las 13 y las 14 aproximadamente. Llegaron a la puerta de nuestro CeSAC para acompañarnos y brindarnos su apoyo -tan necesario- y para darnos fortaleza y que podamos resolver la situación que ocasiona el cierre de nuestras puertas, como medida de reclamo”.

“Nuestro inmenso agradecimiento a todes por estar con nosotres. Los hechos que nos motivan a mantener cerradas nuestras puertas se reiteraron hoy, ya que hubo prepotencia y mentiras hacia nostres, y nos dolió mucho escuchar los dichos de personas, que desconociendo la situación de fondo que mueve nuestro reclamo, nos estén acusando de que “no queremos trabajar”. Nos duele y nos sentimos agobiados, no solo porque estamos en pandemia, sino porque no queremos ver a vecines peleando contra vecines. No es ese el resultado que esperamos”.

“Sabemos de las muchas necesidades insatisfechas que existen en el barrio y no queremos ser causa de ellas. Por eso, queremos advertir que no se trata de “el poli” o el “Cesac”, que no se trata de que quienes confiadamente y por necesidad concurran a una olla popular o a un merendero en este predio sientan que nos estamos enfrentado con elles, o haciendo que se enfrenten con otres en el barrio. No es ese nuestro objetivo. Nada más lejos”.

“Se trata de que nos tienen acostumbrades a que lo que es de todes pueda ser tomado, apropiado, regenteado, explotado por algune. Y eso es lo que no queremos aguantar más. Porque no es saludable, no es lo que el barrio necesita, no es lo que ayuda a que las familias tengan respuesta a sus derecho a la salud, a la alimentación, a la recreación, y a tantas otras cosas. Eso es únicamente el caldo gordo de acciones violentas y prepotentes que se quieren llevar por delante al barrio, adueñándose de lo que es de todes, aprovechándose de las necesidades de la gente”.