Convertirán la exMansión Seré en un centro de atención a víctimas de la inseguridad

El edificio que funcionó como centro clandestino de detención y tortura durante la última dictadura, y que fue atacado con pintadas en contra del “curro” de los Derechos Humanos, ya no será un espacio de memoria sino una casa de atención para familiares y víctimas de delitos violentos.

La gobernadora María Eugenia Vidal, el ministro de Justicia Gustavo Ferrari y el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, anunciaron este jueves que el predio donde funciona la Casa de la Memoria y la Vida que recuerda el genocidio de la dictadura, será transformado en un centro de atención a víctimas de casos de inseguridad.

Desde el año 2000 funcionaba allí la Casa de la Memoria y la Vida. Sin embargo, la actual administración provincial y municipal volverán a cambiar la naturaleza del para crear un espacio que formará parte del Plan de Asistencia Integral a la Víctima de Delito en la provincia de Buenos Aires.

Allí, un equipo trabajará con familiares o víctimas de diferentes tipos de delitos como homicidios, violencia de género, abuso sexual, secuestros o femicidios.

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Cabe recordar que, días antes del balotaje que consagró a Mauricio Macri como presidente y del cambio de gestión a nivel local, en noviembre pasado, la Casa de la Memoria y la Vida amaneció ultrajada con una pintada que retomaba expresiones del actual presidente sobre los Derechos Humanos: “El 22 se termina el curro”. La frase no era azarosa sino que remitía a una declaración textual del entonces jefe de Gobierno porteño, quien había anticipado en una entrevista concedida al diario La Nación que, en caso de ganar Cambiemos, con su Gobierno se iban a terminar “los curros en Derechos Humanos”.