Convocan a una “fiesta electrónica” frente a la Legislatura porteña

Se realizará esta tarde bajo la consigna “La música no mata”.

Diferentes representantes de organizaciones sociales y culturales realizarán desde las 17:30 de este jueves una “fiesta electrónica” en Perú 130 frente al edificio de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

A raíz de la muerte de los 5 jóvenes en la fiesta Time Warp de Costa Salguero y las posteriores acciones políticas que tomó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se realizará esta manifestación pacífica con la intención de “visibilizar la responsabilidad” de los mandatarios porteños que “priorizan el negocio y ponen en riesgo la vida de los jóvenes”.

La edición de “la música no mata” será llevada adelante por las organizaciones Patria Grande, Movimiento Proyecto Popular, Seamos Libres, Organización Popular, Cienfuegos, Observatorio del Derecho a la Ciudad, Asociación por la Justicia Ambiental, Organización Social y Política El Hormiguero y Democracia Socialista, Usina, Moviento Parque Lezama entre otros.

A través de un evento creado en Facebook, los organizadores detalleron el por qué de la manifestación.

“Los hechos ocurridos el último 16 de abril en Costa Salguero, que implicaron la muerte de 5 jóvenes en el marco de una fiesta electrónica, pusieron sobre la mesa el grado de hipocresía del Gobierno de la Ciudad que utiliza a la cultura y la juventud como carnada para los negocios de los empresarios amigos del PRO. Mientras decenas de centros culturales son clausurados mes a mes, se achica constantemente el programa de Orquestas Juveniles, se reprime y hostiga a las murgas en los barrios y se busca privatizar y desfinanciar los centros polideportivos de la Ciudad (entre otras cuestiones) se le da rienda suelta a los grandes negocios de la noche y la juventud es usada como carne de cañón, ahí donde muchos de nuestros pibxs canalizan sus broncas o hartazgos frente a la rutina, la desinhibición frente a la estructura, la miseria de la vida de la que se sienten parte, las largas jornadas agobiantes de toda una semana de trabajo, donde el estimulante funciona como perfecto impulso contestatario y eufórico frente a la vida. Juegan con la vida de miles de jóvenes porteños, que suelen ser los protagonistas de estos espacios de interés cultural y social, y son las primeras víctimas de las condiciones en las que se desarrollan.

La concepción de la política hacia la juventud del macrismo se expresa también muy claramente en el impulso del gobierno de Rodríguez Larreta a la ley que crea el “Distrito Joven”, ley a partir de la cual se pretende dar, por un período de diez años, la explotación comercial de una serie de predios municipales situados en la Costanera Norte a importantes “boliches” y restaurantes porteños, muchos de los cuales hace tiempo están funcionando allí con concesiones otorgadas a precios irrisorios, en una zona de la ciudad destinada a ser un espacio verde y recreativo al aire libre. Con esta ley, aún pendiente de aprobación en su segunda lectura, el gobierno porteño una vez más se encuentra priorizando los negocios con empresas amigas frente a la necesidad de espacios públicos. Esto asimismo, es expresión de la perspectiva de políticas públicas hacia la juventud que desarrolla el macrismo: lejos de apuntar hacia la promoción de mayores espacios de desarrollo cultural y deportivo de la juventud, se jerarquiza la privatización de la cultura, facilitando la creación de espacios de esparcimiento a los que solo un sector de la población puede acceder, al tiempo que hay una evidente connivencia con los negociados de empresarios inescrupulosos por encima de toda regulación y control.

Estigmatización y criminalización de la juventud en todos los niveles. Etiquetando a lxs pibes como lxs ricos consumidores de drogas de diseño (por mero aburrimiento), y lxs pobres facinerosos que hacen uso del paco a falta de futuro inmediato, pareciera ser que unas muertes fueran más ‘legítimas’ que otra, más “válidas” que otras.

En vez de abrir un debate sincero, el PRO cree que lo que sucedió en Time Warp es un problema individual de cada joven sobre el cual los padres deben trabajar. El círculo que comienza con la negligencia, la connivencia y la colaboración del gobierno de Rodríguez Larreta con sus empresarios amigos y con el narcotráfico, se completa con la solución que plantean para este tipo de tragedias: el prohibicionismo, que no es más que un método para favorecer los negociados estigmatizando la juventud. No nos dejemos confundir, el problema no somos los jóvenes, ni nuestra ropa, ni nuestra música, ni nuestra cultura”.

la musica no mata