Críticas a los microambientes y mejores accesos para discapacitados, los planteos salientes en la AP por el Código de Edificación

Varios expositores dijeron un departamento de 18 metros cuadrados no garantiza los derechos de gente con movilidad reducida.

Este lunes 5 de noviembre se desarrolló la Audiencia Pública (AP) por la modificación del Código de Edificación, que ya tiene media sanción de la Legislatura porteña. Varios expositores criticaron que esta nueva norma legitima la construcción de microambientes (18 metros cuadrados). Sostuvieron que no se garantiza la accesibilidad a personas con discapacidad.

Para darle espectacularidad al reclamo, una expositora desplegó una pancarta de 18 metros cuadrados para mostrar lo pequeño que resulta un departamento de esas dimensiones.

Integrantes de la Fundación Rumbos, que trabaja la temática de discapacidad, sostuvo: “Los códigos que regulan la organización y materialización de los espacios de la Ciudad reflejan el grado de urbanización y la calidad de habitabilidad a que acceden sus habitantes en los espacios compartidos y en los íntimos; en los públicos y en los privados. Mediante la Ley 962/2003, el Código de Edificación abrió la ciudad, no solo a quienes gozan de perfecto estado físico, sino también a la diversidad de condiciones que porta el ser humano a lo largo de la vida. La accesibilidad física se hizo presente y con ella mejoró la calidad de vida en el hogar y permitió la mayor presencia de personas con movilidad reducida fuera de casa (en el trabajo, la escuela, los comercios, entre otros). El Nuevo Código da por tierra con dichos avances”.

“Falencias del “nuevo” código: confusión entre requisitos básicos de habitabilidad y accesibilidad, y herramientas técnicas para su concreción; requisitos básicos vigentes en la ley 962 son eliminados y quedan a merced de la autoridad de aplicación; ergonomía, antropometría, antropología urbana y los propios habitantes justifican la explicitación de los requisitos básicos en la ley; no se trata de tecnologías o materiales, sino de condiciones necesarias; se incorporan parámetros tan laxos y exiguos que virtualmente desaparecen; el código se corre de su rol de resguardo de la habitabilidad y accesibilidad: esto deriva en viviendas con dimensiones críticas; ambientes y viviendas inhabitables; ascensores: desconocimiento total del sentido de las tipologías y su aplicación; las pautas las pone el mercado; la voz de los usuarios está ausente”, agregaron.

El legislador de Unidad Ciudadana, Javier Andrade sostuvo que “sólo busca el beneficio de los desarrolladores inmobiliarios”.

Jonatan Baldiviezo, presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad, escribió en redes sociales que el Código de Edificación será inconstitucional porque es incompleto y delega su ejecución al Poder Ejecutivo, a través de reglamentos técnicos.

Desde el Poder Ejecutivo porteño defienden el proyecto y señalan estos beneficios: “Tramitaciones ágiles y simples; categorización de los permisos según la complejidad de la obra; diseño sustentable; nuevas tecnologías en la calidad de los materiales y en los sistemas de instalaciones; lineamientos de conservación y mantenimiento preventivo de las obras finalizadas; permitirá actualizaciones periódicas, atendiendo a las necesidades presentes y futuras”.