Descartaron edificar frente a Santa Catalina de Siena y hubo media sanción para construir 11 torres

El proyecto original contemplaba 15 convenios urbanísticos. Además, se desestimó un inmueble en torno a la Iglesia Santa Catalina de Siena.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires dio media sanción a 11 convenios urbanísticos para construir torres por encima de las alturas reglamentarias del Código Urbanístico. A cambio, los propietarios entregarán dinero al GCBA para obras en el centro porteño. En adelante habrá una audiencia pública y una segunda votación final. El oficialismo Vamos Juntos, pese a un dictamen parlamentario favorable, desestimó la construcción de una torre de 21 pisos y varios subsuelos en Córdoba y Reconquista, en la misma manzana donde se ubica el Convento de Santa Catalina de Siena.

El proyecto original contemplaba 15 convenios urbanísticos, es decir, edificaciones. Quedaron fuera proyectos en Álvarez Thomas 401, Azopardo 863, Pinzón 1258, Virrey Liniers 2301.

Los convenios aprobados en primera lectura, con 33 votos de Vamos Juntos y aliados, este jueves se ubican en: Campichuelo, entre Díaz Vélez y Jauretche; San Juan y Alberti; Amenábar 1501; Díaz Vélez y Virasoro; Lafinur y Cabello; 11 de Septiembre y Virrey Loreto; Corrientes 3410; Corrientes y Juan B. Justo; Libertador 5723; Arcos 1865; Arcos 3631.

Durante la sesión, el presidente de la Comisión de Planeamiento Urbano, Daniel Del Sol (Vamos Juntos), habló de beneficios para la población: “Los convenios urbanísticos en cuestión representan seis mil puestos de trabajo, una reactivación del sector de la construcción y la modernización del tejido urbano-económico de la Ciudad”.

Las contraprestaciones totales de los 11 convenios alcanzan una suma de alrededor US$ 30.000.000. “En este caso, se destinará a la renovación, revitalización y diversificación funcional del Microcentro, el cual se ha visto afectada a raíz de la pandemia a nivel económico, social y urbano”, según el legislador.

“Las contraprestaciones propuestas tienen como primer y único objetivo mejorar la calidad de vida de todos los porteños que habitamos la Ciudad, incluso para aquellos que la visitan día a día o que por alguna razón transitan en ella”, aseguró Del Sol, también vicepresidente primero del bloque Vamos Juntos.

“Es innegable que estamos transformando cada día más la Ciudad, haciéndola más policéntrica, integrada, plural, saludable y diversa, así como lo propone el Plan Urbano Ambiental, a través del desarrollo de políticas públicas que permitan hacer frente de una manera innovadora a los efectos que ha generado vivir durante un año y medio en pandemia”, concluyó.

Desde la oposición hubo diversas críticas. Desde el Frente de Izquierda (FIT) la legisladora Amanda Martín contrapuso la construcción de las torres con el desalojo de cientos de personas en el Barrio 31, en la toma llamada “Fuerza de Mujeres”: “Estos convenios son a espaldas de la población que padece la crisis habitacional”.

Desde el Frente de Todos se pronunció Matías Barroetaveña: “Como el oficialismo sabe que esto es malo para los porteños, por eso lo hacen rápido. Hace 40 años la CABA tiene la misma población, pero en los últimos 20 años se construyeron 38.000.000 de metros cuadrados. Duplicamos el déficit habitacional y cada vez es más complicado acceder a la vivienda. Ante esta situación el Ejecutivo propone excepciones al Código Urbanístico como se hacía en el Consejo Deliberante (antecesor de la Legislatura). Con los convenios se construyen viviendas vacías para especulación inmobiliaria. No resuelve ninguna necesidad de los porteños, esto los expulsa de la ciudad”.

En cuanto al proyecto para edificar en torno al Convento de Santa Catalina de Siena, la torre se iba a ubicar en el Área de Protección Histórica 51 – Catedral al Norte (Comuna 1). En la actualidad hay un garage y recientemente un grupo de vecinos impulsó un proyecto de ley para construir una plaza, argumentando que es el último lote sin edificar del centro porteño.

“A través del referido instrumento se propone modificar la normativa urbanística vigente en la mencionada parcela, consolidando una tipología de perímetro libre sobre Avenida Córdoba, con la altura del edificio lindero existente”, explica la defensa del proyecto. “La parcela en cuestión se ubica en la manzana delimitada por la avenida Córdoba y las calles Reconquista, Viamonte y San Martín, que posee dos esquinas y comparte la superficie de la manzana con otras dos parcelas, una con edificios de valor patrimonial y otra con una tipología moderna de perímetro libre”, se agrega en el proyecto.

En contraprestación, la empresa propietaria del terreno iba a otorgr 4.400 metros cuadrados para la construcción de un espacio público, del lado de Reconquista y Viamonte.

El predio en cuestión se ubica junto a la iglesia y el monasterio de Santa Catalina de Siena. Ante una iniciativa inmobiliaria para construir un edificio de 18 pisos y seis subsuelos, entre 2012 y 2013 la ONG Basta de Demoler impulsó un amparo para impedirlo ante el juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 10 de la Ciudad. La suspensión fue confirmada en esta instancia y también por la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario y por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad.

“Construido en 1745 por el arquitecto jesuita Giovanni Andrea Bianchi, el Monasterio declarado Monumento Histórico Nacional, habría visto afectado su entorno de manera irreversible a partir de la construcción de una torre de esa escala”, señalaban en BDD en ese entonces.

Además, esta entidad en julio presentó un proyecto de ley “para expropiar el lote adyacente al monasterio de Santa Catalina de Siena. Este lote; comprendido por Av. Córdoba, Reconquista y Viamonte, ahora un estacionamiento, tiene la particularidad de estar “vacante» desde que era el huerto del monasterio vecino”.