Detuvieron a Andrey Kovalchuk, alias “Señor K”, por traficar droga desde la embajada rusa en Buenos Aires

Era el único integrante de la banda que quedaba prófugo y fue arrestado en Alemania, confirmó el Ministerio de Seguridad de la Nación. También está preso un efectivo de la policía porteña.

El empresario Andrey Kovalchuk, llamado “Señor K”, fue detenido en Alemania en las últimas horas. Era el único prófugo en la causa por el contrabando de cocaína a través de la embajada de Rusia en Argentina, emplazada en la Ciudad de Buenos Aires (Rodríguez Peña 1741, Retiro, Comuna 1). Hay un policía porteño detenido por estos hechos.

A Kovalchuk se lo acusa de ser el presunto líder de la banda de narcotraficantes que hizo trasladar vía diplomática 12 valijas con 389 kilos de cocaína desde la Capital Federal hacia Europa, informó su abogado Vladimir Zherebenkov.

“No sabemos si hubo otras operaciones que pudieron hacer, lo único que podemos decir hoy es que la banda que operó en la Embajada Rusa hoy está desarticulada”, explicó la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

“Kovalchuk es el dueño, el jefe, el cerebro de la organización que intentó sacar del país casi 400 kg de cocaína en un anexo de la embajada rusa”, dijo la funcionaria.

La ministra destacó que desde el Gobierno “se ha tomado la decisión de dar la lucha diaria contra el narcotráfico” y que “las fronteras hoy no son un colador”.

“Estamos trabajando muy fuerte con las policías provinciales. Estamos haciendo un gran trabajo todos juntos. Hoy la gente siente que el trabajo contra la droga es efectivo”, señaló Bullrich.

Andréi Kovalchuk es de nacionalidad rusa. Es un empresario con base en Hamburgo, Alemania. Según él, se dedica a vender cigarros. Viajó varias veces a la Ciudad de Buenos Aires en los últimos años, según fuentes oficiales de Migraciones.

En esta causa también se detuvo al subinspector de la Policía de la Ciudad, Iván Blizniouk. Según la investigación, tenía sólidos contactos con la Embajada de Rusia en Argentina. Habría oficiado de nexo entre la Capital Federal y Europa.

Otro de los arrestados es el ciudadano ruso nacionalizado Alexander Chikalo, encargado de la logística. Se lo localizó en el barrio de Saavedra (Comuna 12).

También integraba la banda Ali Abyanov: exfuncionario jerárquico de la sede diplomática con el cual se cree que el “Señor K” planificó la operación. Fue detenido en Moscú.

Los otros dos detenidos son Ishtimir Khudzhmov y Vladimir Kalmykov. Son ciudadanos rusos que se presentaron a retirar las valijas con el falso cargamento de droga (había sido reemplazado por harina) en el aeropuerto de Moscú.

Cuando dio a conocer el caso, el 22 de febrero, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, contó que en diciembre de 2016 se reunió con el embajador ruso en Argentina. Temía que usen la embajada para traficar droga. “Llegamos a la conclusión de que era necesario hacer el recambio de esa droga por algún producto para planificar una entrega vigilada de esa cocaína. Eran las 11 de la noche, lo llamamos al juez (Julián) Ercolini, que vino al Ministerio de Seguridad”.

“Con la colaboración del embajador, que nos dio una llave para entrar por una puerta lateral al lugar donde estaban depositadas las 16 valijas que podían contener droga, efectivos de la Gendarmería no uniformados fueron a identificar si era o no droga. Entró de manera subrepticia la Gendarmería a este anexo de la Embajada, hizo un narcotest y descubrió que era cocaína”, detalló.

El ministerio nacional, la Gendarmería, y la Embajada rusa resolvieron “sacar esas valijas a las tres de la mañana”. “Teníamos que hacer que esas valijas estuvieran en el lugar antes de las seis de la mañana cuando entraba el personal de ordenanza al lugar. Se hizo una operación de sustitución de esa cocaína, que eran 389 kilos, por 389 kilos de harina”, dijo Bullrich.

La funcionaria contó sobre ese 13 de diciembre a la madrugada: “Tuvimos que mandar a personal de la Gendarmería al Mercado Central, porque nadie tenía 389 kilos de harina en un depósito. Se compró la harina, se hicieron paquetes iguales, se los preparó, se los deja antes de las seis en este anexo de la embajada, tratando de que todo fuera exactamente igual. Se habían tomado fotografías para dejar las valijas en el mismo lugar donde estaban, y se le colocó a cada valija un dispositivo de seguimiento”.

“A partir de este cambio, estábamos tranquilos, ya teníamos la droga, y empezó entonces en espejo, una tarea de investigación para ver quiénes eran los responsables de la operación, y se decidió una operación de entrega vigilada. Es decir, esas valijas con harina tenían que llegar a Rusia, que era el destino de la droga”, detalló Bullrich.

En ese sentido, la ministra contó: “Lo que teníamos que hacer era ver cómo estos criminales iban a intentar sacar este cargamento de la Argentina. Fueron varios intentos. Uno fue anulado por el Gobierno de la Ciudad, que sabía que había un policía de la Ciudad involucrado, este señor nacionalizado argentino pero de origen ruso, que intentó organizar un viaje de cadetes y en ese viaje llevar las valijas a Rusia. Ese viaje se frustró”.

“Luego llegó un avión que iba a tener una escala en Letonia, entonces la misma gente de la Embajada rusa lo frustró, la persona que tenía la llave de ese lugar se fue de golpe a Mar del Plata, porque si eso caía en Letonia, no se iba a poder hacer esta entrada vigilada”, explicó Bullrich.

“Con las escuchas logramos armar la organización. El líder de la organización es buscado internacionalmente, y está en Alemania, así que le pedimos ayuda a la policía alemana. Hay dos implicados en Argentina, el primero es un ex funcionario que, con la excusa de que se retiraba, se llevaba estas valijas que eran sus pertenencias. Este señor fue detenido en Rusia, es un ex integrante del servicio diplomático ruso, y cuando él se fue, la organización quedó sin saber cómo llevar este cargamento a Rusia. El policía de la Ciudad, uno de los que ayudaron en la logística, junto con otro detenido, armaron la logística de las valijas, y tenía entrada asidua a la embajada por ser un ciudadano ruso nacionalizado argentino”.

“El 9 de diciembre viajó una comisión de gendarmería cuando se encontró la manera de sacar el cargamento, que viajó como complemento de valija diplomática en un avión del servicio federal de seguridad rusa, que vino a la Argentina. Una vez que llegó allá, Gendarmería detuvo a dos rusos que fueron a retirar las valijas, en la Argentina se detuvo al policía y al otro ciudadano que había armado la logística”, concluyó Bullrich.

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