Docentes porteños y el Ministerio de Educación nacional rechazan las clases presenciales en pandemia y piden alternativas

Cidad proyecta que más de 5.100 estudiantes que perdieron relación con sus docentes en cuarentena vuelvan a las aulas con estrictos protocolos sanitarios. “No vamos a exponer a ningún niño y docente en un distrito donde hay mayor circulación de Covid-19”, señalaron en la cartera a cargo de Nicolás Trotta.

Gremios docentes porteños se manifiestan en contra de la vuelta a clases presenciales en medio de la pandemia de Covid-19. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que serán para más de 5.100 estudiantes que en aislamiento perdieron el contacto pedagógico con sus docentes porque, entre otras problemáticas, tuvieron inconvenientes con el acceso a internet.

Los dichos de las entidades gremiales coinciden con los del ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, quien expuso: “En este momento no se puede volver a la presencialidad y no vamos a exponer a ningún niño y docente en un distrito donde hay mayor circulación de COVID. Queremos que la escuela vaya a los chicos. No necesariamente su maestra sino alguien del equipo socioeducativo a acompañar y generar el vínculo con la familia”.

“La conectividad ayuda pero no resuelve. En la ruralidad los maestros son los que recorren las fincas y los campos para llevar el material educativo y el módulo de alimentos”, señaló ante Radio 10.

La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), que a nivel porteño tiene representación mediante la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), expuso el viernes 14 de agosto en un comunicado: “La CTERA expresa su enérgico rechazo a esta medida que pondrá en riesgo la vida de docentes, estudiantes y Comunidad Educativa. La Región del AMBA es una de las más castigadas por la Pandemia y lejos está de ser una zona segura para actividades donde se congregan gran cantidad de personas como son los establecimientos educativos”.

“El 4 de junio en el Ministerio de Educación de la Nación, las autoridades educativas, encabezada por el Ministro de Educación, Nicolás Trotta junto al Ministro de Trabajo Claudio Moroni, representantes del Consejo Federal y los cinco sindicatos docentes nacionales, se firmó un Acuerdo Paritario donde se estipulaban las condiciones necesarias de salubridad e higiene para que en las provincias se diera inicio a las clases presenciales. Desde CTERA sostenemos que es irresponsable el comienzo de las clases en uno de los distritos que más contagios y muertes tiene en el país. Esta medida inconsulta del Jefe de Gobierno y su Ministra de Educación, Soledad Acuña, pondrá en riesgo la vida de docentes, alumnas y alumnos y personal de las escuelas, siendo un foco de contagio para las familias porteñas. Rechazamos desde CTERA esta medida y exhortamos a las autoridades porteñas a preservar la salud de la Comunidad Educativa, descartando este anuncio insensato”.

El sindicato docente Ademys dijo: “Larreta acuerda con el Gobierno nacional y expone a familias y docentes. Ante los anuncios del Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, desde Ademys reiteramos nuestro repudio y rechazo absoluto a la vuelta a clases presenciales. Es una decisión criminal que sigue sancionando a los niñes y jóvenes más vulnerados a salir de sus casas usando transporte público para ir a escuelas que no cuentan con condiciones ni personal necesarios para asegurar la presencialidad. Este anuncio se hace cuando hay un promedio de 7000 nuevos infectados por día y las muertes baten récords todos los dias”.

“Mientras la Ciudad atraviesa el pico, Larreta acuerda con Trotta la vuelta a clases de les estudiantes que menos recursos tienen. Como hemos venido sosteniendo, en la Ciudad de Buenos Aires no están dadas ni las condiciones epidemiológicas ni de seguridad e higiene básicas para el retorno a las clases. Tanto los protocolos de Nación – avalado por Ctera- como los de Ciudad son absolutamente impracticables en las escuelas públicas porteñas.
A lo largo de toda la cuarentena, no se han realizado las obras necesarias de reparación y acondicionamiento de infraestructura, ni se ha destinado el presupuesto necesario para la compra de insumos de limpieza básicos y la contratación de personal auxiliar de limpieza de refuerzo. Baste mencionar que en muchos barrios de la Ciudad de Buenos Aires no está garantizada el agua corriente durante días, incluyendo a las escuelas que se ubican en esos barrios”.

“Como es evidente, no les preocupa el aprendizaje de los niños/as y jóvenes sin conectividad. Hace meses reclamamos la entrega de equipos y el acceso gratuito a internet para todas las familias y docentes. Nada de esto se ha implementado. Exponer a las familias más vulnerables y a les docentes y auxiliares al riesgo de contagio, lejos de ser una preocupación por su aprendizaje es un desprecio por su vida y su salud”.

El sindicato docente Unión de Trabajadores de la Educación emitió este comunicado, cuando días atrás la noticia circulaba como un rumor: “Una vez más la comunidad educativa de CABA ha sido sorprendida por anuncios mediáticos producto de la política de avances y retrocesos del GCBA respecto al retorno a las escuelas. Durante el día de ayer medios de comunicación, apoyados en “fuentes oficiales”, difundieron la noticia de que el GCBA proyecta la vuelta a clases presenciales a partir del 7 de septiembre. Entre otros aspectos, se volvía a citar al “método irsaelí” y que los primeros en volver serían lxs estudiantes sin contacto con la escuela por falta de conectividad y dispositivos. Esos mismos medios más tarde desmintieron la información”.

“Lxs estudiantes “sin conexión” están a la espera de que Larreta cumpla con el fallo de la Justicia Porteña que ordena al GCBA a proveer conectividad y entregar computadoras a estudiantes y docentes garantizando así el “derecho a la educación a niñas, niños y adolescentes en edad escolar obligatoria que asisten a establecimientos educativos de gestión pública y que no cuentan con medios para continuar sus estudios mediantes las plataformas virtuales por encontrarse en situación de vulnerabilidad social”. Sabemos que el número de 90% de alumnxs conectadxs es falaz, que el derecho a la educación está siendo vulnerado porque no se entregan los medios tecnológicos”.