Dos de los tres senadores porteños votaron contra el aborto

Federico Pinedo y Marta varela apoyaron la postura contraria. Fernando “Pino” Solanas dio el visto bueno y dijo: “Las que deciden son las mujeres”.

Este jueves por la madrugada el Senado de la Nación votó el rechazo a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). De los tres senadores que representan a la Ciudad de Buenos Aires hubo dos que votaron en contra. Son Federico Pinedo y Marta Varela, ambos de Cambiemos. El representante Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur) mostró su apoyo al proyecto que tenía media sanción en Diputados.

Solanas expresó en el recinto: “En este debate estuvo ausente la mujer, acá se la trató como un objeto. Mientras discutimos hay miles de mujeres que se las condena al aborto clandestino. Acabemos con la hipocresía, hay que sincerar los discursos. Estoy preocupado porque acá exista una mayoría que cree que le puede imponer a la mitad de las mujeres Argentinas su mirada del mundo. Las que deciden son las mujeres”.

Ante lo inevitable del resultado, que luego fue de 38 votos negativos contra 31 positivos, el senador dijo: “Ellas lo lograron. Que nadie se deje llevar por la cultura de la derrota. A las millones de mujeres movilizadas, nadie podrá parar la oleada de las nuevas generaciones, será hoy o mañana pero será”.

Pinedo, quien es presidente Provisional del Senado, mostró su rechazo al afirmar: “En la convivencia en paz no se le puede negar la existencia al otro, no se puede decir a alguien que vive que no tiene vida”.

De modo similar, Varela dejó clara su postura contra el proyecto: “Si bien nunca se ha hablado sobre el aborto con más libertad que ahora, en el Congreso, en las reuniones sociales, en las charlas familiares y en la calle, parecería ser que defender la vida del niño está pasado de moda. Esta ley habla de interrupción voluntaria de embarazo pero es, en realidad, una norma que legaliza el aborto en cualquier circunstancia. Si no llamamos las cosas por su nombre, no podemos enfrentar el tema con la seriedad y la responsabilidad que merece”.

“Desde que comenzó la discusión pública sobre el aborto, si alguien se expresa en defensa del niño por nacer, se reduce la discusión a células. Si se defiende el derecho a la vida, se cuestiona de cuál de las vidas, como si no se pudiera defender la vida en general de hombres y mujeres desde la concepción hasta la muerte.  No se tiene en cuenta la certeza científica del ADN diferente de madre e hijo, uno de los argumentos más importantes, objetivo e irrefutable”, añadió.