En la Legislatura porteña, Felipe Miguel repasó las políticas públicas del GCBA para contener la pandemia

El jefe de Gabinete destacó que este periodo “encuentra a todos los espacios políticos trabajando juntos más allá de las diferencias que podamos tener”.

El jefe de Gabinete de Ministros de la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, expuso este martes ante la Legislatura porteña en el marco del informe semestral de gestión del Poder Ejecutivo de la CABA, tal como establece la Constitución local. El tema central fue el abordaje del Gobierno ante la pandemia de Covid-19.

Miguel resaltó que la pandemia “nos encuentra a todos los espacios políticos trabajando juntos más allá de las diferencias que podamos tener” y que “Horacio promovió, desde un primer momento, un trabajo coordinado con el Gobierno nacional, el de la Provincia y con todos los bloques”.

En materia de salud, hoy en día en la Ciudad hay 62.878 casos confirmados de coronavirus, de los cuales 22.259 fueron dados de alta, y se registraron 1.356 fallecimientos. Mientras que en la Argentina los casos son 206.743 y 3.813 fallecimientos.

El Gobierno porteño reforzó el sistema público de salud para que pueda dar respuesta y garantizar el bienestar físico y mental de todos los vecinos durante la pandemia. Y para que los profesionales de la salud tengan todo lo que necesitan, adelantó la compra de insumos para todo el año.

En ese sentido, Miguel destacó “a los directores de los hospitales de la Ciudad y a sus equipos, con quienes estamos en permanente contacto y trabajando más juntos que nunca”.

Para combatir el virus se sumaron siete ambulancias y 543 nuevos respiradores. “Y acá quiero agradecer especialmente al Gobierno nacional por su contribución de 529 respiradores”, dijo.

Se instalaron 20 Unidades Febriles de Urgencia (UFU), que son módulos específicos para atender casos sospechosos de coronavirus anexados a 20 hospitales de la Ciudad. Estos espacios permiten derivar a las personas que tienen síntomas de manera segura y se reduce la circulación en las guardias.

Hasta el momento las UFU atendieron a 40.472 vecinos, hicieron 34.023 testeos y tuvieron 13.421 casos positivos.

Se sumaron más de 8.240 camas: 1.500 de internación general en hospitales, 450 de terapia intensiva específicas para pacientes con coronavirus, y 5.490 en hoteles. El centro de aislamiento creado en Costa Salguero cuenta con 800 camas para cuidados leves.

La Ciudad cuenta con 50 hoteles que en un primer momento se utilizaron para quienes volvían del exterior y tenían que cumplir el aislamiento preventivo. Allí se alojaron 8.052 vecinos.

Ahora, los hoteles se usan para los vecinos que tienen el virus y presentan cuadros leves que no requieren de un cuidado en un hospital o que están esperando el resultado.

“Todo el equipo de salud está trabajando con mucho compromiso y mucho amor para cuidarnos. En nombre de todos los vecinos de la Ciudad quiero decirles gracias”, expresó Miguel.

Hay un gran consenso mundial sobre la importancia de detectar lo antes posible a quienes tienen el virus. Por eso, la Ciudad impulsó una fuerte estrategia de testeos barrio por barrio que permite identificar a tiempo casos positivos o sospechosos para aislarlos y así cortar la cadena de contagio.

Miguel detalló que “hasta el momento hicimos 273.549 hisopados y 246.558 testeos rápidos para el personal de salud, de los geriátricos, los agentes de tránsito, las fuerzas de seguridad y los trabajadores del BAP y de los paradores de la Ciudad que están poniendo el cuerpo en esta pandemia”.

Además, en equipo con el Gobierno nacional, se activó el Plan DetectAR, que consiste en una búsqueda activa, recorriendo casa por casa, para identificar casos sospechosos.

Hasta el momento el plan alcanzó a 34 barrios, se hicieron 41.128 testeos, de los cuales 16.413 dieron positivos.

Para que los adultos mayores y las personas de riesgo se den la vacuna contra la gripe sin exponerse al virus en una guardia o en un hospital, este año se hizo la campaña de vacunación en 82 sedes distribuidas en escuelas, iglesias, centros culturales, bibliotecas y centros de día. En cuatro meses, 508.000 vecinos recibieron la vacuna, de los cuales 217.024 son adultos mayores.

Con respecto al dengue, este año hubo un aumento de casos con 7.306 confirmados. Por eso, se redoblaron los esfuerzos de atención y en el primer trimestre se realizaron 1.794 actividades de prevención y promoción, como descacharreos casa por casa, eliminación de criaderos, fumigaciones, relevamientos ambientales y estudios de foco, entre otras. Es el doble de las que se realizaron en los últimos tres años.

Miguel también hizo hincapié en el Plan Integral y Gradual de Puesta en Marcha de la Ciudad, elaborado con especialistas de cada tema y con los referentes de cada actividad que contempla 95 protocolos para la salida escalonada y progresiva de la cuarentena.

“Todas las actividades que hasta hoy tuvimos que dejar de hacer están contempladas en este plan para que la apertura sea de manera gradual en el tiempo. Y nos basamos en la salud integral de las personas para contribuir también a su bienestar emocional, contemplando por ejemplo las salidas recreativas de los chicos y la posibilidad de hacer actividad física al aire libre”, destacó.

Miguel también apuntó que “es muy importante que todos entendamos que el rol individual es fundamental, y que flexibilizar algunas actividades no significa flexibilizar los cuidados personales”.

En el área social y de desarrollo humano, el Gobierno porteño puso en marcha un plan integral de cuidado y acompañamiento para los adultos mayores, que son quienes más riesgo corren en esta pandemia ya que 8 de cada 10 personas que mueren son adultos mayores. El plan les ofrece alternativas para que no salgan de sus casas y les da contención afectiva durante el aislamiento.

También se firmó un convenio con encargados para que puedan asistir a los mayores o personas de riesgo que viven en sus edificios, ayudándolos con las compras de alimentos y remedios, paseando a sus mascotas y garantizando la higiene en todos los espacios comunes.

Se lanzó el programa Mayores Cuidados, en el que se anotaron como voluntarios más de 40.012 vecinos y 13.187 adultos mayores.

Se reforzó la entrega de alimentos: más de 353.000 vecinos reciben viandas o bolsones de comida. Y los 471 comedores conveniados y asistidos de la ciudad siguen funcionando con la modalidad de entrega de viandas.

El Jefe de Gabinete destacó que “desde el comienzo de la cuarentena incrementamos un 30% la cantidad de alimentos en comedores comunitarios, llegando a 119.077 personas”.

Los 76 Centros de Primera Infancia, que dan acompañamiento y contención a los chicos de entre 45 días y 3 años, permanecen abiertos para que 36.000 personas puedan retirar el bolsón de alimentos semanal.

Y como complemento, 198.000 vecinos reciben alimentos secos en distintos puntos de la Ciudad.

Miguel remarcó que “intensificamos el trabajo del Buenos Aires Presente (BAP), que trabaja los 365 días del año, las 24 horas”.

“Tenemos 40 equipos recorriendo las calles con móviles y cuadrillas que van a pie para asistir a las personas en situación de calle y ofrecerles ir a los paradores”, añadió.

“Además, todos los inviernos activamos el Operativo Frío, y este año, por la pandemia, reforzamos aún más nuestra presencia en la calle. Sumamos más de 400 voluntarios, más insumos y abrimos nuevos centros para que la gente pueda estar resguardada”, precisó Miguel. Hoy en día hay 1.904 personas en los paradores de la Ciudad.

A los 32 Centros de Inclusión Social ya existentes, se sumaron 11, de los cuales dos son específicos para adultos mayores y uno funciona como centro de aislamiento preventivo para que los que vienen de la calle pasen primero 14 días ahí y luego sí vayan a alguno de los paradores.

De esta manera, la Ciudad cuenta con 43 centros que desde el comienzo de la cuarentena se encuentran abiertos las 24 horas los 7 días de la semana, con un total de 3.379 camas.

En lo que respecta al área de género, Miguel dijo que “venimos acompañando de cerca la lucha de las mujeres y hoy más que nunca, en este contexto de aislamiento obligatorio, tenemos que adaptarnos a las circunstancias y estar cerca de ellas”.

La Ciudad cuenta con la línea 144, para que cualquier mujer que esté pasando o conozca a alguien que esté en una situación de violencia de género se comunique durante las 24 horas.

Cuenta con 35 operadores profesionales que usan celulares enrutados a la línea para atender llamados desde sus casas. Desde el 1 de marzo se registraron más de 25.109 llamados.

También se habilitó la opción de Boti para que pidan asistencia por WhatsApp si no se sienten cómodas o no pueden hacer un llamado telefónico desde sus casas. Y, si es necesario, se las conecta con el 911.

Los 15 Centros Integrales de la Mujer que hay en todas las comunas de la Ciudad están funcionando con atención telefónica. Y, para casos de urgencia en los que se requiera una atención presencial, se dispuso que se utilicen 6 CIM que funcionan con un esquema de aperturas rotativas.

Y para mejorar la capacidad de contención durante la cuarentena, se habilitó un centro nuevo gracias a un convenio con el Club Nueva Chicago para mujeres que sufren violencia de género y no necesitan alojamiento por tiempos tan prolongados.

“Algunos creen que cuando la pandemia haya pasado, vamos a vivir una ‘nueva normalidad’. Que vamos a tener que adaptarnos a una nueva forma de vida, diferente a la que estábamos acostumbrados”, dijo Miguel en el cierre de su presentación.

“Y puede ser que sea así. Puede ser que cambien nuestras formas de movernos, que cambie la fisonomía urbana de la Ciudad, que cambien algunos aspectos en la manera de enseñar y aprender, o las modalidades de trabajo”, agregó.

Y concluyó: “Pero yo estoy convencido que hay algo que no va a cambiar, y es que esa nueva normalidad la vamos a decidir nosotros. Porque nuestro futuro no nos lo va a imponer una pandemia, ni un virus. ¡Lo vamos a elegir entre todos! ¡Lo vamos a elegir juntos! ¡Y lo vamos a elegir con total libertad!”.