En plena feria, un fallo habilita el traslado del Cerámica 1 de Almagro a Vélez Sarsfield

La jueza Andrea Danas rechazó un amparo que había promovido el gremio docente UTE.

La jueza de feria Andrea Danas, con fecha 18 de enero, rechazó una medida cautelar que había solicitado el gremio Unión de Trabajadores de la Educación (UTE – CTERA) para suspender el traslado de la Escuela de Cerámica N° 1 (Bulnes 45, Almagro, Comuna 5) al Polo de las Artes de Vélez Sarsfield (Juan Bautista Alberdi al 4139, Comuna 10).

El 28 de diciembre, el juez natural de la causa Francisco Ferrer suspendió como medida precautelar el traslado de los estudiantes de Almagro al nuevo edificio que será usado también por alumnos de la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia.

El magistrado además pidió que el Ministerio de Educación e Innovación porteño brinde en forma pública información sobre el plan de mudanza.

Con el fallo de Danas, UTE y la asesora tutelar Mabel López Oliva pueden recurrir la decisión de feria. Es la última alternativa para evitar el traslado y que los estudiantes del Cerámica, en su mayoría vecinos de Almagro, inicien el ciclo lectivo 2019 en Vélez Sarsfield.

Tal como había informado este medio, la comunidad del Cerámica pide ampliar las instalaciones de Bulnes 45, donde funcionó la casa del maestro ceramista Fernando Arranz. Fue donada para tal fin. Quieren anexar el edificio lindero de Bulnes 27, que antes era un taller mecánico. El bloque Unidad Ciudadana presentó un proyecto de ley para expropiarlo.

Dicen que es necesario tener un comedor para implementar la vianda caliente de los estudiantes. Suman que se necesita un Salón de Usos Múltiples y un espacio para educación física. Los alumnos se trasladan a los clubes Nueva Generación, Estrella de Boedo y Costas. El último es el único que queda a pocas cuadras de la escuela.

Los autores del proyecto de ley sugieren que haya reparaciones también en el inmueble de Bulnes 45 “poniendo en valor su casco histórico”. Dicen que es preocupante el estado del primer piso del Taller, en el que se trabaja con arcilla, pigmentos, esmaltes: “Su estructura de madera cuenta ya con muchos años, y en la medida en que la escuela se ha visto obligada a alojar allí más mesas de trabajo para el desarrollo de más asignaturas en simultáneo, cuando es necesario realizar actividades con todos/as los/as estudiantes de todos los cursos y el clima no acompaña para usar el patio descubierto, se utiliza el primer piso del taller, y éste podría no soportar el peso de la presencia de esa cantidad de gente (aproximadamente 100 personas)”.

“Con el crecimiento sostenido de la matrícula, por un lado, y la reformas en los planes de estudio que suman instancias curriculares, que demandan, va de suyo, espacios físicos destinados al dictado de las mismas, la escuela se ve en este momento con serias dificultades para congeniar la distribución de los espacios para las actividades curriculares y la necesidades propias del estar en la escuela, habitar la escuela, disfrutar la escuela”, hace notar Unidad Ciudadana.

La Junta Comunal 5 (Almagro y Boedo) expresó: “El traslado es fundamentado en que las “instalaciones son de la envergadura y con tal comodidad que permiten la convivencia armónica de centenares de personas” y que las “dos instituciones comparten el mismo espacio fortalecerá la comunicación, potenciará la posibilidad de generar proyectos y profundizará la interacción entre estudiantes y docentes”. Todos estos argumentos son rechazados por estudiantes y docentes, padres y madres que construyen en torno a la escuela, sus vínculos, relaciones personales, laborales y de conocimiento”.

El texto que lleva la firma de Laura Corvalán, Mario Reina, Raúl Artelino y María Gabriela Maratea agrega: “La Escuela N°1 de Cerámica es parte central en educación creativa en nuestra Comuna, así como también parte de nuestro patrimonio. Donde está ubicada la escuela fue la casa del maestro ceramista Fernando Arranz, donada para tal fin. Su taller es de valor patrimonial e histórico de nuestra Comuna. También su currícula es en un 80% de alumnos y alumnas de Almagro. Su traslado desde aquí hasta Mataderos no solo afecta la viabilidad de continuar con los estudios, sino que se ve en riesgo su seguridad. La matrícula pública en nuestra Comuna no puede seguir disminuyendo, en detrimento del acceso a lo que es un derecho de nuestros vecinos y vecinas”.

“Su comunidad está presentando hace años pedidos al Gobierno de la Ciudad proyectos de ampliación del edificio histórico de Bulnes, con un proyecto de ley vigente para la expropiación con fines educativos del terreno lindante. No su traslado a más de 40 cuadras de distancia”, concluyen.