Entre abucheos y gritos, vecinos de La Boca rechazaron las torres de Catalinas Sur II

El convenio entre Nación y Ciudad aprobado en primera lectura por la Legislatura porteña estima edificar el 35% de un terreno de tres hectáreas y el resto destinarlo a espacio público.

El convenio entre Nación y Ciudad aprobado en primera lectura por la Legislatura porteña estima edificar el 35% de un terreno de tres hectáreas y el resto destinarlo a espacio público.

Este martes por la tarde en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se hizo la audiencia pública por la ley de doble lectura para construir torres en el terreno de La Boca (Comuna 4) conocido como Catalinas Sur II. Los vecinos del barrio mostraron pancartas y, entre abucheos, rechazaron la medida. Recordaron que habían presentado un proyecto de ley para crear un área ambiental con gestión participativa y comunitaria.

El proyecto en debate es un acuerdo técnico jurídico entre la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) del Gobierno nacional y el Poder Ejecutivo porteño. El jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, lo envió a la Legislatura local a través del Expediente 2237-J-17 que se aprobó el 7 de septiembre. Debe volver al Recinto de sesiones para una segunda y definitiva validación.

El funcionario encargado de explicar el proyecto fue Mariano Orlando, director general de la Dirección General de Planeamiento Urbano del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte porteño. Dijo que en Brasil, Caboto, Gualeguay, Arnarldo D´Espósito y la avenida Pedro de Mendoza hay un terreno público nacional de tres hectáreas ocupado por Vialidad Nacional y el centenario Darling Tennis Club (Brasil 50): “El 65% de este terreno será espacio público y el 35% área urbana (torres)”. La masa edificable es de 150.000 metros cuadrados (a razón de 10.568,76 metros cuadrados, el 35%, por 15 pisos). La altura será de 60 metros hacia el lado de La Boca (Gualeguay y Caboto) y 75 hacia Puerto Madero (avenida Brasil).

Al lado, está la asociación civil Catalinas Sur en un terreno de 1,5 hectáreas. La tierra pertenece al Gobierno de la Ciudad y se cedió a la entidad a través de un permiso precario hasta 2030. El terreno porteño y el de Nación son UF (Urbanización Futura), según el Código de Planeamiento Urbano. Si se aprueba el proyecto, el lote donde está la asociación civil Catalinas Sur y el 65% del terreno nacional serán UP (Urbanización Parque).

Los vecinos protestaron durante toda la jornada porque afirman que perderán calidad de vida. Se estima que, por el volumen de construcción, en La Boca se instalarán cerca de 5.000 nuevos pobladores. Se reprochó ante las autoridades que no hay ningún estudio sobre el impacto de este movimiento demográfico con respecto al tránsito, a las vacantes escolares, a los servicios públicos y a la red de cloacas. Sobre este último punto se dijo que en el presente ya está saturado el sistema.

También se reprochó la altura de las torres. Si bien en el proyecto original se hablaba de hasta 90 metros y mayor extensión de terreno, el total proyectado no deja de alertar a los vecinos, quienes dijeron que juntan firmas contra la propuesta y continuarán con su oposición al convenio Nación-Ciudad.

Francisco Sotelo, director general de Gestión Inmobiliaria Estatal de la AABE, informó que el terreno, una vez aprobada la doble lectura, irá a una subasta pública. El 20% de lo producido por la venta, cerca de U$S20.000.000, se volcará a mejoras en la Comuna 4 (La Boca, Barracas, Nueva Pompeya, Parque Patricios). El resto se destinará a los viaductos de la Red de Expresos Regionales (RER).

La vecina Sandra Olga Demichelis, que es especialista en gestión ambiental urbana, dijo que al parecer hay enterrados bajo una capa de cemento 13 tanques de combustible y poliductos. “No se sabe si están cerrados. Nación cede un terreno a Ciudad muy contaminado que cuesta millones acondicionar, encima no hay estudios en profundidad”, lamentó. Natalia Waitzman, gerente operativa de Regulación Ambiental de la Agencia de Protección Ambiental (APrA) dijo que se aplicarán protocolos internacionales, pero no dio detalles sobre lo que ocurre en Catalinas Sur II.

Junto a vecinos, había varios socios y directivos del Darling Tenis CLUB. Si prospera el proyecto, la entidad perderá un tercio de sus 8.500 metros cuadrados: tres canchas de tenis, una de fútbol, un gimnasio y el 20% de los 320 árboles. Daniel Calabrese, presidente de la institución con 800 socios, pidió que se respete la Ley nacional 27.098 (Régimen de Promoción de los Clubes de Barrio y de Pueblo) nos protege”. Se refiere al artículo 18: “Asegúrese el derecho a la propiedad para aquellos clubes de barrio y de pueblo que tengan sus sedes construidas en terrenos fiscales”.

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