Impulsan un fuerte ajuste en el Consejo de la Magistratura porteño

Para los siguientes dos años pretenden reducir la planta a 600 empleados, casi la mitad del número actual. En 2017 se multiplicaron las áreas jerárquicas y se mantuvieron los viajes al exterior, con pasajes, estadías y viáticos en dólares y euros sin rendición. Eso también llegaría a su fin.

Para los siguientes dos años pretenden reducir la planta a 600 empleados, casi la mitad del número actual. En 2017 se multiplicaron las áreas jerárquicas y se mantuvieron los viajes al exterior, con pasajes, estadías y viáticos en dólares y euros sin rendición. Eso también llegaría a su fin.

La presidenta del Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires, Marcela Basterra, anticipó que, a partir de febrero, aplicará un fuerte ajuste en los gastos de ése organismo judicial.

“Estamos aprobando para el primer plenario del mes de febrero un plan de ajuste que implica la reducción de las cajas chicas al 50% y la eliminación de viáticos y pasajes para consejeros y jueces”, anticipó Basterra en declaraciones al diario Clarín.

El plan de ajuste, según consigna el citado matutino, incluye una reducción para los próximos de dos años de 200 empleados, aunque afirman que no echarán a nadie. Apostarán a un plan de retiros y jubilaciones.

Según una auditoría interna, el Consejo debería tener un máximo de 850 empleados. Hoy, sin embargo, hay 1037, de los cuales,. alrededor de un tercio, son contratados.

El ajuste llegará también a las cajas chicas de jueces y consejeros, que se reducirán a la mitad. Los primeros disponían hasta ahora de $17 mil; los segundos, de $30 mil. También se restringirá el uso de celulares, que se limitarán a consejeros, jueces, secretarios letrados y de juzgado. Los montos para contratar asesores se reducirán de 6 a 4 unidades A1.

Este plan de ajuste, según las estimaciones oficiales, equivaldrá al 20%, un recorte similar al que apunta el Gobierno nacional.

Sin embargo, hasta ahora, lejos del objetivo de austeridad que se pregona, Basterra firmó la la resolución 1171/2017 y sus seis anexos, que creó siete nuevas estructuras dentro el organismo: tres nuevas direcciones Generales (Apoyo Operativo, Auxiliares de Justicia y Derechos Humanos) y 4 direcciones simples (Materiales Especiales y Apoyo Técnico, Derecho Ambiental, Acceso Comunitario y Unidad de implementación para el servicio de Conciliación). Los nuevos ravioles -como se los denomina en la jerga de la administración- completan el robusto organigrama que cuenta ahora con un total de 7 secretarías, 13 direcciones generales y 31 direcciones.

Fueron creados mediante , que también reasignó en funciones más relevantes, a más de 40 empleados jerárquicos del Consejo.