Joe, el primer guardaparque trans porteño: “Tuve buen recibimiento, muy buen trato con los vecinos”

Estaba desempleado pero recibió ayuda en la Casa Trans de San Cristóbal.

Para conmemorar el Día Internacional del Orgullo LGBT, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires da a conocer la historia de Joe, el primer cuidador de plaza trans, quien recibió atención en la Casa Trans del barrio porteño de San Cristóbal (Comuna 3). Tiene 27 años, termina el secundario en Adultos 2000 y hoy trabaja en el Paseo de la Diversidad de la Plaza Roberto Arlt, en Esmeralda y Rivadavia (Comuna 1).

“Tuve un buen recibimiento: muy buen trato con los vecinos que vienen, charlan, pasean a los perros y traen a los chicos. Hay un grupo de motoqueros que hace tiempo para en el lugar y también se acercan a hablarme, me advierten sobre quiénes pueden llegar a generar algún disturbio y me consultan sobre la bandera de la diversidad”, cuenta Joe.

“Durante la primaria y el paso por la secundaria no sufrí discriminación porque yo mismo no estaba definido. Si bien ya había descubierto mi orientación sexual, no fue hasta los 22 años que tomé conciencia de lo que realmente quería. Una amiga con la que tenía una relación sentimental notó para qué lado realmente iba mi interés. Le pregunté a mi mamá qué iba a pasar si yo cambiaba de identidad, ¿tenía que irme de mi casa? Y la respuesta fue que no”, agrega.

“Las hormonas funcionaron muy bien. Obtuve muchos cambios en muy poco tiempo, incluso en mi voz. Y luego de un año y medio de tratamiento pude acceder a la cirugía de reasignación de sexo en el Hospital Eva Perón”, evoca ante Clarín.

Joe se conectó con la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (A.T.T.T.A), y llegó a la Casa Trans, abierta el año pasado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que este jueves 28 de junio cumple su primer año de vida, en coincidencia con la fecha internacional.

En la Plaza Roberto Arlt está el Paseo de la Diversidad, un circuito peatonal que une la entrada de avenida Rivadavia con el ingreso de Esmeralda, personalizado con el arcoíris LGBTIQ, donde se pueden apreciar la muestra fotográfica Ser y Sentir, la cual versa sobre la libre expresión de la identidad y el amor en el espacio público de Buenos Aires.