Juan Darthés volvió a ser denunciado por acoso sexual

Mediante una carta publicada en Facebook, la actriz Ana Coacci contó lo que le hizo su compañero cuando ambos trabajaban en la tira Gasoleros.

Mediante una carta publicada en Facebook, la actriz Ana Coacci contó lo que le hizo su compañero cuando ambos trabajaban en la tira Gasoleros.

Juan Darthés volvió a ser denunciado por una de sus compañeras de elenco. Luego del escándalo que provocó la denuncia de Calu Rivero, la autodefensa del actor y cantante pierde credibilidad y los apoyos de terceros pierden fuerza luego de que otra actriz también lo denunciara por acoso sexual.

Hija de Inés Rinaldi y sobrina de Susana Rinaldi, y actual protagonista de Simona, la tira de El Trece, Ana Coacci denunció que durante la grabación de la segunda temporada de la tira Gasoleros, en 1999. Allí Darthés hacía una participación especial y Coacci era una chica que recién empezaba, haciendo casi un bolo.

“Cuando se calla mucho tiempo quizás al hablar sale todo desordenado y furioso, pero es tiempo”, anunció Anita desde su muro de Facebook.

“Estoy aguantando y conteniendo el decir o no decir y se acabó. Hoy leí que una vez más otra persona defiende públicamente a Juan Darthés. Yo no sólo no lo defiendo, sino que le creo rotundamente a Calu R. y a todas las mujeres que deben existir y se callaron”.

Y siguió, contundente: “En otros países se ha demostrado que están haciendo cierta justicia frente a estos hechos, pero aquí seguimos flacos. Este señor está como cara protagonista de una tira y la gente lo defiende y él con su abogada recurre sin tapujos a la justicia”.

Anita asegura que calló el tema durante tanto tiempo por distintos motivos: miedo, inseguridad y por sentir que nadie la iba a escuchar.

“Lo que me pasó se lo conté a muy pocas amigas, a la psicóloga y a mi madre (a mamá solo por arriba). A mi viejo ni se lo conté porque no estaba bien visto hablar de ciertas cosas. Porque era incómodo. Porque era mejor no traer problemas. Porque era mejor no comprometer a nadie”. Y siguió: “Yo no era nada más que una actriz más del montón que había conseguido hacer un par de capítulos en la segunda temporada de Gasoleros y con ilusión cuidaba mi trabajo lo mejor que creía poder. Pero hoy me terminé de cansar. Yo soy mujer y soy feminista y no me voy a callar más”.

Coacci da detalles escalofriantes: “En un parate de la grabación estaba charlando en un camarín con JD, a quien conocía desde adolescente y le contaba que cuando era chica y mi viejo dirigía una comedia en la que él cantaba, yo escuchaba siempre. Momento en el que el señor se desliza con la silla que tenía rueditas y se me tira encima, se para y me tira contra la pared, me besa, me mete la lengua, me agarra la mano y me hace tocarle su sexo, mientras me dice ‘Mirá como me ponés’.

“​Yo congelada y sin poder reaccionar. En segundos entró una de las chicas de vestuario y él se separó inmediatamente y yo me fui. Los días siguientes de grabación me persiguió. Terminé de grabar y no volví a verlo. Supe que mientras esto pasó, su mujer estaba embarazada y eso me sumó más asco”.

“Me callé. Por miedo, por inseguridad, porque nadie me iba a apoyar con esto”, agrega. Hoy los tiempos empezaron a cambiar. Si las mujeres seguimos callando nos convertimos en cómplices. Yo no quiero ser más cómplice de lo aberrante ni quiero cubrir de algún u otro modo a una sociedad e industria que sigue siendo machista y en la que nos rodean personas que bajo su poder creen que pueden hacer con nosotras lo que quieran. Esta es sólo una anécdota entre tantas, pero quizás sea la más fuerte de las que viví. O no. Mientras escribo, tiemblo. Porque se que al apretar publicar se puede llegar a venir una montaña en maremoto encima mío. Pero se terminó”.

La denuncia es extensa y Anita cierra con una profunda reflexión: “Basta de justificar, apañar, defender y callar ante estas situaciones que tienen que terminar de una buena vez. Me disculpo frente a todos los que puedan sentir dolor o desilusión por haberme expuesto así, pero esto es necesario”.

Y concluye: “Como dijo el gran Julio Cortázar ‘No todo está perdido si tenemos el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo’. Nosotras ya empezamos y no vamos a parar”.

Entre las muestras de apoyo que recibió por su posteo, está su madre, Inés Rinaldi que le respondió de manera muy emotiva: “Hija querida no tenés que disculparte ante mí por lo que contás hoy después de haberlo callado durante tanto tiempo , por el contrario yo me disculpo por no haber sabido acompañarte en su momento. Te quiero mucho, sos muy fuerte”.

En enero, Calu Rivero contó. que no tuvo Justicia. “Toda esa horrible experiencia que me tocó vivir está prescripta. Sí, todo lo que atravesé perdió valor para la Justicia porque venció el tiempo fijado por la ley. Esa es la razón principal por la que denunciar lo sucedido es imposible”, contó la también modelo a través de las redes sociales.

Pero claró que “lo que no está prescripto es el dolor. Por mí, por todas, no nos callemos, ayudémonos, saquemos de la oscuridad las experiencias, para que el mensaje sea claro, porque sólo así no quedarán dudas que #NoEsNo”.