Justicia machista: violó reiteradas veces la restricción de acercarse a su víctima, pero seguía en libertad

Una fiscal de la Ciudad de Buenos Aires logró la prisión para el agresor, que además sumaba antecedentes penales.

En marzo pasado, una joven de 25 años de la localidad de Guernica denunció a su pareja por repetidas amenazas -“voy a incendiar la casa con vos adentro”-, y por pegarle un puñetazo en el ojo.

Este episodio se sumaba, según el testimonio de la víctima, a reiteradas agresiones durante la convivencia: “Si yo hablaba y él no quería, me pegaba en la boca para callarme. Me pateaba, me empujaba, me golpeaba en la cara, en el abdomen, en las costillas, en la espalda… Una vez prendió fuego unas valijas y las cortinas. Tenía miedo de acostarme a dormir”.

Tras esa denuncia la Justicia con competencia en Guernica dispuso una perimetral, prohibiéndole al agresor acercarse a menos de 200 de la víctima.

Durante mayo, el imputado, que también cuenta con antecedentes criminales, desobedeció dos veces la orden de restricción perimetral de la justicia provincial y se acercó a esta joven. Terminó detenido en Ciudad de Buenos Aires y quedó en prisión preventiva.

Esta detención disparó la actuación de la Justicia porteña. Así, la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires realizó un informe de evaluación de riesgo, confirmando el caso de violencia de género y que la mujer se encontraba en una situación de riesgo alto de violencia grave.

Pero apenas dos días después de resolver la prisión preventiva, el juez dispuso la entrega a la víctima de un dispositivo de geo-posicionamiento/botón de pánico; y con la conformidad de la mujer, dejó en libertad al agresor disponiendo que lleve una tobillera electrónica e imponiendo como medida restrictiva la prohibición de acercarse a 500 metros de la denunciante. La fiscal apeló dichas medidas.

“Esta mujer de 25 años en situación de violencia física, psicológica y ambiental a la que era sometida por su pareja no se mantuvo pasiva y decidió denunciarlo. Inició así una ruta crítica en busca de protección y apoyo para salir de tal situación extrema. Pero este camino muchas veces se hace difícil para mujeres vulnerables, que no pueden evitar ser manipuladas por el agresor y se arrepienten de la denuncia que hicieron”, explica Claudia Barcia, titular de la Fiscalía 16 especializada en violencia de género.

Mientras se tramitaba la apelación interpuesta por la fiscalía, el imputado violó la zona restringida tres veces y terminó detenido por desobediencia en Guernica, Provincia de Buenos Aires. En esa localidad fue condenado a un mes de prisión de efectivo cumplimiento y recuperó su libertad el 29 de junio. En paralelo, la fiscalía 16 nuevamente había pedido la prisión preventiva del agresor, que también fue rechazada por el juzgado. La fiscalía una vez más apeló.

A esta altura, se presumía que el imputado y la víctima estaban nuevamente juntos. El relevamiento de redes sociales arrojó que el acusado había subido fotos junto a la denunciante a su cuenta de Facebook, el 30 de junio: “De ella me enamoré e iré contra la marea si es que Dios así lo dispone”, posteaba.

El 1 de julio el dispositivo electrónico que portaba el imputado arroja el evento: “agresor muy cerca”, lo que indica que el violento estaba en inmediaciones de la vivienda de la denunciante. Pero el dispositivo electrónico es apagado en ese momento, lo que convierte al imputado en prófugo. Inmediatamente la Fiscalía pone en conocimiento de estos hechos al juzgado, que esta vez declaró rebelde al prófugo y ordenó su captura. Mientras que la Sala III de la Cámara de Apelaciones revocó la resolución de primera instancia y dispuso la prisión preventiva del acusado para garantizar la integridad física y psíquica de la víctima y su comparecencia a las audiencias judiciales, como el encarcelamiento preventivo del imputado hasta el dictado de la sentencia”.

A partir de ese momento, con el apoyo del Centro de Monitoreo y Gestión del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad; y la Policía de Guernica, Provincia de Buenos Aires, se logró ubicar al acusado.

Las fotos que había subido a Facebook hacían presumir que estaba con la víctima y que su manipulación había surtido efecto. Con esa información, se enviaron fotos del imputado a la Comisaría de Guernica. El Ministerio Público se puso en contacto con el Centro de Monitoreo ya que, si bien la tobillera del imputado estaba apagada, la víctima aún contaba con el dispositivo de geo-posicionamiento.

El 11 de julio el dispositivo electrónico que portaba la víctima la ubicaba en Guernica, caminando hacia la estación de Glew, Provincia de Buenos Aires. Desde la fiscalía se estableció contacto con el Centro de Monitoreo y la Policía de Guernica. La información que se recibía del GPS era transmitida a la policía provincial, que se encontraba en las inmediaciones siguiendo la trayectoria de la víctima, mientras en la Fiscalía se hacía un seguimiento con el mapa de la zona y se le daban instrucciones a la comisión policial. Se logró así la detención en tiempo real del agresor imputado en la estación de trenes de Glew. El detenido se encontraba, efectivamente, junto a la joven a quien victimizaba.

Según pudo saber Pura Ciudad, ahora el agresor quedará detenido hasta la realización del juicio oral.