La funcionaria por la que se encadenó Piumato está acusada de golpear a una mujer y empujar al personal policial

El hecho ocurrió en Enciso y Asunción, en el barrio de Villa Devoto. El sindicalista sostenía que sólo había golpeado un automóvil.

El Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires dijo que detuvieron a una funcionaria judicial en Villa Devoto (Comuna 11) porque le causó daños a un auto tras una discusión con su propietaria, a la cual también increpó. Julio Piumato, secretario general de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación, se encadenó 13 horas en una comisaría de Floresta (Comuna 10) para defenderla. La mujer ya fue liberada.

“El miércoles 26 de diciembre, personal de la Policía de la Ciudad perteneciente a la Comuna 11B procedió a la detención de Vanesa Maida Bertelegni, funcionaria del Poder Judicial de la Ciudad quien protagonizó un hecho delictivo en la intersección de las calles Francisco de Enciso y Asunción, del barrio de Devoto. El episodio se generó tras considerar Maida Bertelegni que un vehículo había estacionado sobre una rampa para discapacitados. Como respuesta a ello, la imputada  agredió y golpeó a una mujer de 66 años, aparente dueña del auto mal estacionado, causándole hematomas en parte de su cuerpo. También según el relato de los testigos del hecho, golpeó insistentemente el auto de la mujer a la que agredió, y se resistió al accionar policial, que intentó que cesase en su actitud, golpeando y empujando al personal uniformado”, dice el comunicado de la Fiscalía.

“La imputada fue trasladada a la Alcaidía 10 de la Policía de la Ciudad. En el día de la fecha, el Fiscal Penal, Contravencional y de Faltas Néstor Maragliano, a cargo de la Fiscalía 25, en la audiencia de rigor, le atribuyó los siguientes hechos: haberle referido a la conductora del vehículo mal estacionado: “Cómo vas a parar ahí hija de puta, te voy a matar, ojalá tus hijos se mueran de cáncer”; haber causado daños en el cuerpo de la mujer que había estacionado mal, al propinarle golpes de puño cerrado y patadas en distintas partes del cuerpo, provocándole hematomas en la mano y en la pierna derecha a la altura del muslo”.

También: “Haber abollado con distintos golpes los parantes delantero y trasero del auto de la señora a la que golpeó previamente, mientras la señora agredida se refugiaba en su auto e intentaba retirarlo, ya que le había sido solicitado por el personal policial de prevención que se hizo presente ante los hechos; haberse opuesto al accionar policial, quien le solicitó que cesara en su actitud, propinándole al agente golpes en el pecho, sobre su chaleco protector, sin llegar a lesionarlo, al tiempo que le refería: “No se cómo trabajás vos en la Policía de la Ciudad, negro de mierda, ahora lo llamo al comisario Ochoa y te hago echar, yo trabajo en el Ministerio de Seguridad de la Ciudad, pelotudo”.

La Fiscalía porteña dijo: “Por consiguiente, se encuentra imputada en los delitos de amenazas simples, lesiones leves; daños y resistencia a la autoridad. Según el Código Procesal Penal vigente en la ciudad, los detenidos en flagrancia no pueden ser liberados en sede policial debiendo comparecer necesariamente ante el fiscal quien cuenta con 24 horas desde el momento de la detención para resolver la situación de la detenida. Durante ese lapso de tiempo la fiscalía recolectó 21 elementos de prueba entre declaraciones de testigos, fotos e informes médicos. Por último, en horas de la mañana de hoy, 27 de diciembre, se cumplimentaron todos los pasos procesales de rigor, a cargo del Fiscal Maragliano, quien determinó la liberación de Maida Bertelegni, y le impuso como medida restrictiva mientras dure el proceso, la de abstenerse de todo tipo de contacto y por cualquier medio con la víctima del hecho de 66 años que resultara agredida”.

Julio Piumato estuvo 13 horas encadenado a la comisaría en Floresta (Comuna 10) para pedir la libertad de esta funcionaria judicial.

Dijo que fue “detenida injustamente”: “Tienden a criminalizar cualquier tontería. Fue detenida por un incidente callejero menor que pasa en cualquier esquina de Buenos Aires”.

Sobre el método de protesta, dijo: “Sirvió que me encadene para visibilizar una tremenda injusticia”. Agregó que a la mujer que estaba detenida “se le imputa un daño porque golpeó la parte trasera de un auto” y aclaró que “no hay lesiones” de ninguna índole a terceros.