Liberaron a policías de la comisaría 51

Estaban detenidos desde noviembre de 2016 acusados de cobrar coimas para encubrir al prostíbulo “Pampita”.

El comisario Héctor Palacio (47), los subcomisarios Leonardo Avallay (42) y Diego Moschetto (41), el cabo Alfredo Gonzalo Orbe Carmona (36), el oficial ayudante Gabriel Damián Nieves (26) y el suboficial escribiente Pedro Cataldo (54) fueron liberados tras haber estado más de 18 meses detenidos. El Tribunal Oral Criminal 24 resolvió la absolusión. 

En diciembre de 2016, habían sido procesados con prisión preventiva, acusados de conformar una asociación ilícita para encubrir a un prostíbulo y otros negocios de la zona a cambio de protección.

Sin embargo, los cargos presentados por el fiscal José María Campagnoli fueron desestimados y los efectivos involucrados puestos en libertad.

En la misma resolución, también habían sido procesados con prisión preventiva el dueño del prostíbulo “Pampita”, Antonio Chiaradí­a, (70) y el encargado del local, José Daguerre (57), y tanto ellos como los policí­as embargados por hasta un millón de pesos.

Campagnolli había acusado a los policí­as de cobrar una suma fija a comerciantes de la zona, restaurantes y negocios, a cambio de “brindar protección y vigilancia exclusiva”. Según las denuncias y la investigación del fiscal, aquellos que se negaban a pagar habrí­an sido ví­ctimas de robos.

Tras la imputación, los cinco policí­as fueron pasados a disponibilidad por decisión del Ministerio de Justicia Seguridad porteño, ya que se trata de efectivos de la Policí­a Federal transferida a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La causa se inició tras una denuncia de una mujer que alquilaba a Chiaradía un local ubicado al lado de “Pampita”, que funcionaba como pizzería, y que tuvo serios inconvenientes con su locador porque le prohibía colocar cámaras de seguridad, luces, etc.

Luego la mujer determinó que en un edificio que se encuentra en Castañeda al 1800, a la vuelta de “Pampita”, generalmente ingresaban mujeres que trabajan en el prostíbulo junto a clientes para tener sexo a cambio de dinero y por eso el dueño no quería ninguna cámara.

En tanto, un policía de la seccional 51a. denunció que veía a sus superiores y subalternos ingresar al prostíbulo con el uniforme, retirar botellas de champagne y volver a subir al móvil, por lo que creía que había una “protección exclusiva” hacia el local y sus dueños.

A raíz de esto se intervinieron los teléfonos de los policías y se pudo determinar que cobraban a los comerciantes para darles seguridad, mientras que se obtuvieron pruebas contra los dueños del prostíbulo acerca del manejo del “negocio”.

Estos procesamientos se suman a los dictados ayer por el juez de instrucción Ricardo Farías contra el ex comisario de la seccional 35a. (actualmente prófugo) y otros tres policías por una maniobra similar en Núñez y Saavedra.

Los fundamentos del fallo del Tribunal serán dados a conocer el próximo jueves 21 de junio.