Licitan la urbanización del barrio Papa Francisco a dos años del desalojo

La obra se llevará adelante en dos etapas. Además de viviendas se construirán espacios verdes y se abrirán nuevas calles.

Finalmente el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio el primer paso en camino a la urbanización del barrio Papa Francisco, lindero a la Villa 20, ubicado en Villa Lugano.

A través del Boletín Oficial, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) y el Ministerio de Desarrollo Urbano, dependientes del Gobierno, lanzaron la licitación para realizar el primer tramo de las obras.

En esta primera etapa, se licitan la construcción de 552 viviendas, 24 locales comerciales y otras obras a realizarse en el lugar.

El próximo 6 de septiembre se realizará la apertura de sobres, entre todas las empresas que liciten, pero cada una de ellas sólo podrá obtener la potestad de construir viviendas en una manzana.

La etapa inicial de obras abarcará las tres manzanas situadas sobre la avenida Fernández de la Cruz, entre las calles Pola y Araujo, y en donde cada manzana contendrá tres módulos dobles con unidades funcionales que quedarán agrupadas en relación a un núcleo vertical circulatorio.

Los departamentos a construir con planta baja tendrán patios que ofrecerán sanitarios para adultos mayores o personas con movilidad reducida. En relación a las viviendas, se estipula que cada unidad contará con uno a tres dormitorios, cocina completa y baños totalmente equipados.

Desde el Instituto de Vivienda prevén la construcción total de 1334 viviendas, por lo que la segunda etapa de las licitaciones constará de otros 782 hogares, con la intención de lograr integrar al barrio Papa Francisco con la Villa 20. En este plan de obras, además de casas se crearán nuevos espacios verdes y se abrirán nuevas calles para mejorar la circulación en el lugar.

La conflictiva situación en el barrio ubicado en Villa Lugano y que desembocó en este proyecto de urbanización comenzó en febrero de 2014 cuando 700 familias tomaron el predio y se mantuvieron en el lugar durante seis meses.

En agosto de aquel año se llevó adelante un desalojo y se ordenó a los pocos días, por parte de la jueza Elena Liberatori, llevar adelante la construcción de viviendas que finalmente comenzarán, más de dos años después de lo ordenado.