Los misterios del mercado de la ropa

Precios variables, pobre infraestructura, difícil competitividad a nivel mundial, costos altos, canales de venta diversos e informalidad, son algunos factores que determinan la situación local.

¿Por qué un jean en Miami puede adquirirse por 20 dólares y en los shoppings argentinos ascienden a $1.500 o $2.000? ¿Por qué una camisa puede variar entre $200 y hasta $1500 dependiendo si se lo compra en ferias ilegales, en un comercio de barrio o en una marca reconocida de un centro comercial? ¿Es solo un tema de calidad de la prenda o se suman otros factores?

La Argentina produce 280 mil toneladas de textil por año y es un sector compuesto en su mayoría por PyMEs con poca infraestructura. En 1960, Estados Unidos fabricaba el 95% de la ropa que consumía; hoy en día solo el 3%. Actualmente, una sola fábrica en China (Tal Group) produce la sexta parte de las camisas consumidas en el mercado estadounidense. La relación subyacente es la siguiente: a mayor subcontratación, menores precios en el retail. Esto lleva a analizar la “ruta de Oriente”, en donde la producción de indumentaria se lleva a cabo en países subdesarrollados con mano de obra barata y prácticamente sin legislación que controle y rija las jornadas laborales: China, Corea, India, Bangladesh y Vietnam. El poder de negociación de las marcas premium es cada vez más alto, obligando a los productores a producir cada vez más a costos más bajos. En Bangladesh el salario promedio es de U$S 67, en Vietnam U$S 120, en China U$S 250, mientras que en la Argentina puede ubicarse entre los U$S 570 y U$S 900.

Los principales factores en la construcción del precio en la Argentina están dados por:

Cargas impositivas y laborales: la Argentina cuenta con una incidencia de los impuestos del 27% en el precio final. En lo que respecta al IVA, la alícuota representa un 21% mientras que en los Estados Unidos varía dependiendo de los estados, oscilando entre un 7% y 9%.

Costo de producción: insume entre un 20% y 25% del precio final del producto (contemplando materia prima, avíos, costos de fabricación y ganancia del confeccionista).

Costos operativos y desarrollo de marca: el diseño, desarrollo de producto, publicidad y marketing se estiman en un 20% aproximadamente.

Costo comercial: está compuesto por el costo de ocupación (valor llave + comisión inmobiliaria, expensas, fondo de publicidad, remodelacion) y el costo financiero (aranceles utilización de tarjetas de crédito, descuento de promociones de los bancos). Se estima en un 20% y 25% del precio de venta (contemplando la rentabilidad de marca).

La tercerización es moneda corriente en el sector. Si consideramos que la Argentina posee una alta carga impositiva en cuanto a regulaciones laborales, la tercerización es la manera de transformar un costo fijo en un costo variable. El sector ha estado sujeto a políticas legales cambiantes, que dificultan la posibilidad de planificación a largo plazo.

Canales de venta de indumentaria

Los canales de venta en el mercado de la indumentaria pueden tener una multiplicidad de alternativas. Pueden encontrarse canales formales e informales: cuanto más formal es el canal mayor es la cantidad de intermediarios que intervienen en la conformación del precio, dado a que hay más eslabones entre la fabricación y el punto de venta. A medida que se suman intermediarios se van agregando costos al precio final del porducto. Las grandes marcas en el interior del país trabajan con distribuidores mayoristas, para poder lograr una mayor cobertura geográfica. En AMBA generalmente poseen locales propios, exclusivos y algunos minoristas que trabajan el concepto de multimarca.

Puestos de venta informal

Los puestos de venta informales se alojan en diversas ferias como por ejemplo “La Salada”. Estos tienen una cadena de valor corta, con pocos intermediarios y una menor cantidad de actores que se involucran en el proceso. Por lo tanto, sus precios son muy bajos en relación al resto de los canales. En general, hay un gran margen de ese costo que está dado por la materia prima (tela, avíos) que es el único ítem que consideran al momento de fijar el precio. Producto del desconocimiento, este sector no puede discriminar costos de alquiler de puestos o de empleados. Según ha confirmado el propio Jorge Castillo, el valor de un puesto en la Feria oscila entre los $600 y $750 por día, siendo que la variación del precio está dada por la ubicación y el tamaño del mismo. En el momento de establecer el precio de un producto se consideran solo los insumos de confección. De esta forma, el precio se establece duplicando los costos de fabricación.