Los semáforos porteños cambiarán su frecuencia según la congestión del tránsito

Lo confirmó la secretaría de Transporte porteña. En el segundo semestre de 2018 se implementará en la avenida del Libertador, Corrientes, Rivadavia, Pueyrredón e Independencia.

Lo confirmó la secretaría de Transporte porteña. En el segundo semestre de 2018 se implementará en la avenida del Libertador, Corrientes, Rivadavia, Pueyrredón e Independencia.

Los semáforos de calles y avenidas porteñas modificarán su frecuencia según la congestión de tránsito. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que la secretaría de Transporte porteña, a cargo de Juan José Méndez, implementará esta medida en el segundo semestre del año. Iniciará en la avenida del Libertador, entre la cancha de River y la bajada de General Paz (Núñez, Comuna 13). Luego se ampliará a las avenidas Corrientes, Rivadavia, Pueyrredón e Independencia.

En estos meses, se instalarán sensores inteligentes que miden en tiempo real el nivel del tránsito. Esto determinará si los semáforos continúan con su frecuencia normal o deben modificarla para agilizar la marcha de los vehículos.

La red de semáforos de toda capital Federal se coordinará en el Centro de Gestión de la Movilidad, en Pedro Chutro y Zavaleta, Parque Patricios (Comuna 4). Abrirá en abril, tal como había adelantado el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Desde allí dividirán a la CABA en tres áreas de control de proporciones similares: Sur, Norte y Macrocentro. En la actualidad, el 80% de los cruces con semáforos están centralizados. Se detectan problemas técnicos a distancia, sin necesitar de alertas o reclamos hechos por vecinos. El objetivo es llegar al 100% a fines de 2019.

Estos semáforos inteligentes se suman a las políticas públicas de sumar 400 sensores (hay 80 instalados), 122 cámaras de monitoreo (hay 2.200) y 26 carteles de leyenda variable (hay 50). Son acciones dentro del nuevo Plan de Modernización del Sistema de Señalización Luminosa. Se ejecutará durante cinco años desde 2018.

Los semáforos inteligentes se utilizan en varias partes del mundo. En los Países Bajos se basan en la premisa de que no siempre es necesario que la fase roja dure cuatro segundos. En ocasiones, dependiendo de las condiciones del tráfico será más efectivo que abran el paso en 3,2 segundos, por ejemplo, o en algo más de tiempo, informa Autobuild.

Los responsables de los semáforos inteligentes aseguran que, aunque a priori, 0,8 segundos parezcan un margen irrelevante, en términos de tráfico pueden marcar la diferencia entre un cruce congestionado o uno de tráfico fluido.

Para saber cuánto tiempo deben permanecer en rojo o en verder, explica el portal ibérico, utilizan una serie de complicados algoritmos basados en parámetros como el número de coches que atraviesan el semáforo cada 60 segundos, el tiempo que cada uno tarda en ponerse en marcha desde que el disco pasa de rojo a verde, así como la interrelación entre los diferentes semáforos de la zona para conseguir la denominada “onda verde”.