Los socios del club CUBA aprobaron que las mujeres sean socias plenas

El 75% apoyó el sí. De todos modos, la sede de Viamonte será exclusiva para varones.

Este lunes por la noche se desarrolló una votación de socios en el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA), fundado en 1918. El resultado final, con el aval del 75% de los sufragios, valida que las mujeres sean socias plenas de la institución. Antes solo podían ser parte a través de una relación familiar con otro socio.

En las actas se votó “reformar los artículos indicados en el punto y de incorporar los artículos transitorios Nº, I, II y III con el objeto de adecuar el Estatuto Social al Código Civil y Comercial de la Nación y admitir a la mujer como socia activa”.

El cambio será lento y habrá espacios exclusivos para varones. Ejemplo de ello es la sede central de la calle Viamonte 1560 (Comuna 1). “Solo para caballeros”, es el espíritu de la restricción.

Las asociadas mayores que tengan condición universitaria tendrán la opción de pasar a ser socias activas. Las que no lo elijan podrán continuar como asociadas. En cambio, las no universitarias continuarán siendo asociadas, sin modificarse sus derechos y obligaciones.

Las futuras socias juveniles, infantiles y menores deberán cumplir las mismas normas de los mayores y acreditar su condición universitaria para estar en vínculo con el club como socias activas estudiantes.

Las asociadas hasta 27 años hoy pagan lo mismo que los varones y seguirá así. Las mayores de 27 si no pasan a ser socias activas continuarán pagando lo mismo que hasta ahora. Si deciden serlo pagarán lo mismo que un socio activo, con un descuento para “matrimonios socios”; ambos pagarán un monto similar al actual.

La votación, en la que solo participaron hombres mayores de 18 años, se dio en una asamblea extraordinaria en la sede de Palermo (Belisario Roldán 4950, Comuna 14).

Desde las 19, sufragaron. De los 22.000 socios afiliados, 1648 votaron a favor, 601 en contra, seis se abstuvieron y uno fue nulo.

Había socios que rechazaban la inclusión de mujeres. Decían que el club CUBA funciona “perfecto así cómo está” y que esperan que “los próximos 100 años siga todo igual”. A favor se dijo: “Tenemos hijas, madres, esposas. No podemos seguir funcionando como la época de las cavernas”.