Luego de la Casa Trans en San Cristóbal, quieren abrir una residencia para adultos mayores LGTBI

Según el legislador Maximiliano Ferraro (CC ARI en Vamos Juntos), allí habrá programas de atención social, sanitaria y psicológica.

El año pasado el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires abrió la primera Casa Trans que brinda atención psicológica y sanitaria a miembros de la comunidad trans y travesti. Ahora, el legislador Maximiliano Ferraro (Vamos Juntos) presentó un proyecto de ley para que abra una “Casa para personas mayores LGTBI Ilse Fuskova” el ámbito de la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Secretaría de Desarrollo Ciudadano de la Vicejefatura capitalina.

“Esta Casa sostendrá programas de Atención Social, Sanitaria y Psicológica con los que abordar las necesidades básicas y de primer orden de este sector colectivo LGTBI. Brindará asesoramiento, atención y prevención del VIH, Hepatitis y otras Infecciones de Transmisión Sexual, y salud sexual y reproductiva orientada a lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales. Grupos de auto apoyo y reflexión para el encuentro entre iguales, el empoderamiento, aumentar la autoestima, y el auto cuidado. Implementar un programa de Viviendas Solidarias y Compartidas, para que las personas puedan vivir desde la autonomía y la capacidad de decisión en un proyecto común de convivencia y cogestión de vivienda”, fundamenta el proyecto de Ferraro.

“La Casa para personas mayores LGTBI “Ilse Fuskova” tendrá financiamiento público y privado, y estará abierta al aporte voluntario para quien así lo deseare. El acceso a sus servicios estará orientado a privilegiar la residencia (fija o ambulatoria) de personas mayores LGBTI jubiladas o pensionadas con la mínima remuneración, solas o en pareja, que no acrediten posesiones inmuebles y/o posesiones materiales. Y para aquellas que se encuentren en estado de soledad familiar y/o conyugal”, añade.

Según la propuesta del legislador del oficialismo, se establecerá un inmueble vacante perteneciente al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en un lugar de fácil acceso en el ámbito de la Ciudad.

Deberá tener consultorios de atención sanitaria, médica y/o psicoanalítica para los requerimientos de personas mayores, laboratorio y área de extracciones; salón de usos múltiples para actividades culturales; sala que reúna una biblioteca, un espacio de lectura y equipos informáticos; oficina de administración; baños de usos múltiples; habitaciones dobles con baño privado; cocina; sala de visitas.

El psicogerontólogo Ricardo Iacub docente de la cátedra de Psicología en la Vejez y Tercera Edad de la Facultad de Psicología de la UBA, explica que “los mayores niveles de estrés que padecen los sectores aminorados se deben a una constante exposición a situaciones complejas. En el caso de los homosexuales, la presentación de una pareja es estresante, algo que para un heterosexual no lo es, pero además la sociedad espera y presiona para que las parejas de un hombre y una mujer duren, mientras que en las relaciones homosexuales hay una constante presión para que éstas se vuelvan temporarias. Este ejemplo se extiende a muchos órdenes de la vida por lo que la continuidad en todos los ámbitos es un esfuerzo, y esto repercute en la salud lo que puede desencadenar patologías físicas”.

A pocas cuadras de la futura casa trans, las travestis viven una dura realidad