Luisa Vehil: el teatro que resiste peso a peso para no desaparecer

Fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura. Los herederos de la fundadora reclaman el terreno.

“Nos fuimos un rato, volvimos y ya estaba el cartel”, bromea Rubén Hernández Miranda, director del teatro y presidente del Centro Cultural y Asociación Civil Luisa Vehil (Hipólito Yrigoyen 3133, Comuna 3). Se refiere al cartel para vender el inmueble donde desde hace casi 30 años funciona la sala fundada por la actriz Luisa D’Amico en un solar de carbonería. Bromea con gesto amargo porque presiente que esta vez es definitivo, que el tiempo se acaba. “Tenemos plazo para juntar el dinero y comprar el lugar antes que termine julio. El cumpleaños 30 del teatro es el 7 de octubre, ojalá sea con las puertas abiertas”, agrega.

En el Teatro Luisa Vehil desde 1988 hay obras en cartel, talleres, seminarios, conferencias y entrenamientos. Fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en 2014. También es un lugar de encuentro para los vecinos de Once. “Acá se juntan las entidades artísticas del barrio para el concurso Barrios Creativos, que promueve el Ministerio de Cultura porteño”, dice Hernández Miranda a Pura Ciudad.

La fundadora falleció en 2007. Desde entonces los 11 herederos buscan vender el inmueble o conseguir el dinero equivalente. En todos estos años la asociación civil les pagó un alquiler mensual para funcionar. En varias ocasiones hubo plazos de compra, pero se pospusieron. Ahora, con el cartel de venta en la puerta, algo inédito, los artistas sienten que los tiempos se acortan. “Ellos tienen todo el derecho a pedir lo que piden, nos han dado tiempo, pero se nos ha hecho muy difícil juntar el dinero. Esperamos la colaboración de la comunidad”, dice el presidente de la asociación civil. En redes sociales divulgan una caja de ahorro donde se pueden hacer donaciones voluntarias.

El dramaturgo Aldo Bacchi, autor de la obra Psiquiatra por un día que se exhibe en la sala, publicó una carta destinada a vecinos: “Esto significaría la desaparición del teatro, el cual cobija a más de 100 actores, asistentes y directores, además de alumnos que concurren a las clases de actuación y dirección, y grupos teatrales que vienen a realizar sus espectáculos al lugar”.

En los últimos años hubo distintas campañas para juntar fondos, venta de entradas con descuento para fomentar la concurrencia. Sin embargo, no ha sido suficiente.

“Hablamos con el Gobierno porteño. En tiempos de Hernán Lombardi al frente del Ministerio de Cultura nos dio una mano. Se intentó lograr financiamiento a través de Mecenazgo Cultural (privados que ponen fondos para costear emprendimientos de arte), pero muchos interpretaban la situación como una operación inmobiliaria y no como un apoyo cultural. Luego lo intentamos a través del Fondo Nacional de las Artes, pero quedamos ubicados en una lista en un lugar muy remoto como para hacernos ilusiones”.

Luisa D´Amico falleció el 14 de agosto de 2007. A los artistas les pidió, como última voluntad, que mantengan abierta esta sala.

“Por favor, ayudanos. El Luisa Vehil lo necesita”, dice Hernández Miranda para cerrar el spot en redes sociales sobre recaudar los fondos necesarios antes de la fecha límite, del Día D que definirá si en octubre Balvanera se vestirá de fiesta para celebrar las tres décadas de su histórica sala.