Marcha a Tribunales contra las muertes laborales: “En un año falleció un trabajador cada siete horas”

El Espacio Basta de Asesinatos Laborales (BAL) también presenta su cuarto informe anual. “Relevamos 1.295 casos de trabajadoras y trabajadores que fallecieron en su lugar de trabajo o a consecuencia de su lugar de trabajo durante la pandemia”, aseguraron.

El Espacio Basta de Asesinatos Laborales (BAL) realizará una movilización hasta Tribunales, en Talcahuano y Lavalle (Comuna 1), al cumplirse cinco años de la muerte laboral de David Ramallo (un trabajador electricista de la Línea 60), de Diego Soraire (trabajador del INTA al que le explotó un biodigestor), y de Richard Alcaráz (trabajador de la construcción en Villa Crespo). Exigirán que no cierren las causas.

La jornada iba a iniciar con una misa a las 10.15 en la cabecera Barracas de la Línea 60 (Comuna 4). Luego, a las 11.30 iban a concentrar en la sede del INTA (Rivadavia 1439), para movilizarse hasta Tribunales. “Es una jornada que venimos llevando desde hace cinco años y se enmarca en un pedido nuestro de que se declare el Día del Asesinato Laboral, para visibilizar lo que viene pasando, exigir justicia por las víctimas y no seguir teniendo que lamentar fallecimientos en los lugares de trabajo”, expresaron en BAL.

La entidad realizó su “cuarto informe anual de asesinatos laborales en Argentina”. “Relevamos 1.295 casos de trabajadoras y trabajadores que fallecieron en su lugar de trabajo o a consecuencia de su lugar de trabajo durante la pandemia. En el último relevamiento llegamos a la conclusión de que en Argentina, en un sólo año calendario, falleció un trabajador o trabajadora cada siete horas. Es un número que creció exponencialmente con respecto al resto de los anuarios”, expresó Santiago Menconi, referente de BAL y delegado de la Línea 60.

“Entendemos que se enmarca en una situación sanitaria de pandemia, donde fallecieron muchos trabajadores y trabajadoras de la salud, pero también pudimos relevar que en muchísimos casos, como en los supermercados COTO, la empresa Murata, no se ha cumplido con los protocolos de seguridad requeridos para cumplir con la tarea. Casos importantes fueron los de la empresa Murata, donde falleció Miguel Ángel Olmedo, que tenía 64 años, que debía estar licenciado por presentar patologías médicas y por la edad, no fue licenciado, volvió a cumplir tareas en la ex Villa 31, y perdió la vida trabajando. Otros casos, como los del Ingenio Ledesma o como los del supermercado COTO, donde los trabajadores denunciaban que no se cumplía con el aislamiento de las personas de contacto estrecho. Esos son los datos que estuvimos relevando este año”, añadió ante AnRed.

Sobre la causa de David Ramallo, el delegado expuso: “Venimos de que el fiscal Marcelo Retes intente cerrar la causa sin tener en cuenta las pericias de parte ni la de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) ni de la Policía Federal. Y logramos con la movilización anterior que se cite a declarar a los testigos de la empresa y a los testigos presenciales compañeros de David que presenciaron el hecho”.

Además, a las 10.30 en Mar del Plata se iba a desarrollar una movilización a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.