Motochorros asesinaron a un militar en Villa Devoto

Ocurrió en Beiro y Cervantes. La víctima llevaba dinero de una financiera.

Un militar en actividad fue asesinado este viernes en Villa Devoto, tras ser asaltado por cuatro motochorros que le robaron una mochila con dinero.

Según informaron fuentes del caso, el crimen ocurrió en Beiro y Cervantes, donde dos militares en actividad habían bajado de un auto con plata que habían recogido de una financiera ubicada sobre avenida Córdoba y para transportarla a un domicilio de Devoto.

Javier Alejandro Vilar (37) y Gustavo Ismael Morales (42), oficiales del Ejército Argentino que se desempeñaban como custodios de caudales, habían llegado en un Chevrolet Onix conducido por un empleado de una casa de cambio.

Los dos militares bajaron del auto con una mochila con dinero cada uno. El conductor se quedó adentro del coche. En ese momento, los oficiales fueron sorprendidos por dos asaltantes armados. Otros dos cómplices los esperaban en dos motos ubicadas unos metros más adelante.

Uno de los ladrones le exigió la mochila a Morales se la entregó. El otro encaró a Vilar y le disparó. La víctima murió en el acto y el ladrón le robó el bolso con la plata.

Los dos asaltantes escaparon corriendo hacia las motos que los esperaban y escaparon por Cervantes. La Policía cree que el golpe fue planificado ya que, según testigos, los ladrones habrían estado esperando a las víctimas “durante una hora”.

En el lugar se secuestró una vaina servida calibre 9 milímetros y otra intacta. Vilar recibió una herida de bala en el hombro con salida por una de sus axilas. El SAME constató su muerte a las 14.

Hace dos semanas, a media cuadra del lugar donde asesinaron a un militar durante un robo, una pareja fue asaltada también por motochorros.

El robo quedó registrado por cámaras de seguridad de la cuadra. La víctima fue un odontólogo que llegaba a su casa junto a su mujer. Ambos fueron sorprendidos en la puerta de su casa, cuando regresaban tras realizar una transacción en una casa de cambio. Tenían en su poder dinero para pagarle a unos albañiles que estaban haciendo refacciones en su vivienda.

Un asaltante se quedó arriba de la moto. Su cómplice bajó y descubrió la pistola que llevaba oculta dentro de un morral. Luego acorraló al odontólogo contra la pared y le sacó el dinero. “¡Dame la plata de la casa de cambio!”, le gritó, dejando claro que habían estudiado sus movimientos, informó Clarín.