Nueva Pompeya: vecinos crearon una escuela de skate para entrenar a metros del Riachuelo

Funciona desde febrero. Entrenan en una pista púbica dentro de una plaza recuperada por vecinos.

Por Juan Manuel Castro

A metros del Riachuelo y del Puente Alsina, en Nueva Pompeya (Comuna 4), existe una plaza recuperada por vecinos, donde se construyó una pista pública de skate. Desde este febrero, un grupo de vecinos y amigos crearon una escuela para aprender a andar entre las rampas de cemento, pasar un buen rato y disfrutar la velocidad.

«Hace un mes empezamos y vamos bien», cuenta a este medio Franco Gutiérrez, impulsor de la escuela. «A los chicos que vienen ya los conozco del barrio, venían acá. Entre todos nos ayudamos para mejorar la técnica, conseguir repuestos, disfrutar».

Franco cuenta que la escuela funciona, de forma gratuita, los martes, miércoles y sábados desde las 17. Quienes puedan, van son su propio skate. Si no, los mismos chicos les prestan para practicar.

Agrega: «Hace cinco años, cuando tenia 13, empecé a andar en skate, a la par que hicieron la pista, dentro de la plaza Paseo del Riachuelo, recuperada por los vecinos, antes el terreno estaba ocupado por una fábrica. Tener una pista cerca de casa es lo mejor».

De tanto verlo en la pista y con el boca en boca, otros vecinos se acercaron. Julián, de 17 y skater hace siete meses, cuenta que se conocen desde más chicos. «Estamos acá para aprender, es cómodo, somos un grupo de la plaza, nos vemos todos los días».

Destaca que entre todos cuidan la pista. Que si una rampa tiene roto algún sector entre ellos lo reparan, a la espera de los arreglos oficiales de las cuadrillas porteñas. También colocaron nuevas barandas dentro de la pista para tener nuevos obstáculos.

«Vienen chicos de todos lados, de Boedo (Comuna 5), Espora (sub barrio de Pompeya), Caraza, Laferrere (Provincia de Buenos Aires). Vienen nenes por primera vez con la familia, ven que estamos entrenando, la idea es que vengan seguido», agrega.

Emanuel, de 15 años, cuenta: «Tenía un skate de juguete y a fines del año pasado empecé a entrenar más, vengo acá a practicar. Que estemos juntos me ayudar a mejorar».

La existencia de la escuela de skate ha generado un buen clima dentro de esta plaza, recuperada por vecinos y el Gobierno porteño. Se trata de un espacio público ubicado al lado del paseo parquizado a la vera del Riachuelo. Está enrejada y la cruzan varias cortadas donde hay viviendas y negocios. Muchos de los vecinos están al tanto de la escuela y les prestan escobas para barrer las rampas, entre otros favores.

Los chicos además de entrenar entre las rampas, han pedido a las autoridades por mejoras. «Pedimos que pongan luces y que el mantenimiento sea constante. Logramos que en un sector de la pista pusieran un poste de luz. Cuando caía la tarde era un lugar oscuro y era una pena no poder andar desde cierta hora», dice Franco.

«Es el lugar donde entrenamos, donde estamos siempre y queremos que esté bien, por eso lo cuidamos, queremos que esta escuela crezca y venga más gente de todos lados», concluye Franco.