PAEBYT, la alternativa para terminar la primaria en espacios comunitarios porteños

Son títulos oficiales reconocidos por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

En la Ciudad de Buenos Aires aquellos adultos o jóvenes que no hayan terminado el primario pueden retomar sus estudios en casas comunitarias y así obtener el título oficial, certificado por el Ministerio de Educación e Innovación porteño. Si terminaron en otro país, pueden certificar los estudios.

Se trata del Programa de Alfabetización, Educación Básica y Trabajo (PAEBYT), contextualizado en el trabajo de organizaciones y entidades barriales. Esta es la lista de Centros PAEBYT que hay en la Ciudad.

Fuentes oficiales precisan: «Destinado a jóvenes mayores de 14 años y a adultos que no han logrado comenzar o completar la escuela primaria debido a diversas circunstancias. Funciona en centros comunitarios (capillas, comedores, clubes, etc.), ubicados en distintos barrios de la Ciudad. Las sedes funcionan en diferentes horarios. La cursada es de cuatro veces por semana y cuatro horas reloj por día».

Añaden: «También hay centros de capacitación laboral en los que se dictan diversos cursos: Corte y Confección, Manualidades y Artesanías, Mantenimiento de Edificios, Panadería, Electricidad, Huerta, Radio y Computación, Serigrafía, Taller literario y Porcelana fría».

Una de las sedes del PAEBYT funciona en Caminos Abiertos, una casa barrial ubicada en Estados Unidos 2957, en San Cristóbal, con más de dos décadas de trabajo en la zona sur. Hay clases los lunes, martes, jueves y viernes entre las 8.30 y las 12.30.

Pablo Torres integra Caminos Abiertos y fue uno de los impulsores del PAEBYT en la casa de San Cristóbal. En diálogo con este medio dijo: «Retoma la Campaña de Reactivación Educativa de Adultos para la Reconstrucción (CREAR) de la década del 70. Se mantuvo en la vuelta de la democracia y en los años noventa se transfirió a las provincias, pero en muchas se suspendió. En la Ciudad continuó».

«El PAEBYT tiene una larga historia en la ciudad, sobre todo en barrios vulnerables. Funcionan en lugares comunitarios como casas barriales, capillas. Donde está la necesidad esta el derecho a la educación».

«En Caminos Abiertos inició en 2006. Había vecinas de hoteles y casas tomadas que no habían terminado la primaria. Hay dos maestras que hacen tareas de campo, hablan con organizaciones, estudiantes de años anteriores».

Pablo, que hoy es orientador pedagógico y acompaña a las docentes del PAEBYT de Caminos Abiertos, cuenta que en las clases, en torno a una mesa común, los estudiantes aprenden en forma conjunta, más allá del nivel que tenga cada estudiante.

Agrega que hay articulación con escuelas de la zona, como la Escuela de Educación Especial Nº 9 de Carlos Calvo 3176, con sedes locales del programa Puentes Escolares (del Gobierno porteño, para niños y jóvenes desvinculados del sistema educativo), aparte de hogares y paradores.

«Es una alegría, los grupos que se arman son muy lindos. El acompañamiento de las maestras es importante. Caminos Abiertos es receptivo para todo lo que es educativo, así que estamos contentos de iniciar un nuevo año para que la gente pueda terminar el primario», concluye Pablo.