Peligra otro ombú centenario en Caballito

La comunidad del Jardín de Infantes Margarita Ravioli se moviliza para defenderlo.

Un grupo de familias autoconvocadas del Jardín Margarita Ravioli del barrio de Caballito hizo pública su preocupación por la posibilidad de tala, extracción o poda indebida de un ombú ubicado en la entrada de su edificio, en el predio que comparte con la Escuela Primera Junta. La inquietud se generó a partir del vallado preventivo del árbol que dispuso la Comuna Nº 6 y que fue efectuado el pasado viernes 1 de junio a raíz de un informe técnico suscripto por la Ingeniera Agrónoma Luciana Drovandi, en el que se indica que este ejemplar podría presentar síntomas de una enfermedad fúngica que será estudiada y que definirá el curso de acciones a seguir.

Madres y padres del establecimiento escolar formalizaron su temor e hicieron expresa su voluntad de proteger este ombú ante el Ministerio de Educación (de quien depende el predio en el que está ubicado el árbol) y ante la Comuna 6, exigiendo el cumplimiento de la ley 3263 de arbolado público urbano que prevé varios mecanismos de información para la intervención y tratamiento de árboles en espacios públicos de la ciudad. La comunidad pide ser parte del proceso de decisiones que afecten el futuro de este árbol por el significado y protagonismo simbólico que éste tiene en la institución, en tanto espacio de recreación, encuentro y juego cotidiano para los niños y niñas del Jardín.

Por otra parte, en el mismo documento, las familias denunciaron que el sistema de vallas colocado para rodear el ombú como medida preventiva resulta un riesgo en sí mismo y no cumple el objetivo para el cual se lo colocó: las vallas están oxidadas, fueron puestas de manera precaria y sin ningún tipo de seguridad o señalización, obstaculizan la circulación, dejando alambres en punta y cortantes al alcance de los niños, con tirantes y alambres colocados como sostén, que pueden provocar caídas y accidentes. Además, por un lado, el vallado excede la circunferencia del ombú y abarca una superficie excesiva, dificultando, y hasta impidiendo, el acceso y evacuación del establecimiento si llegara a ser necesario. Por otro lado, las vallas no impiden por completo el acceso de los niños al árbol ya que no fueron colocadas alrededor de todo el perímetro del mismo.

El miedo de la comunidad a la eliminación de este ombú no es infundado. Varios ejemplares de esta especie vienen repitiendo un derrotero que culmina siempre en la tala o extracción definitiva de estos árboles. Primero fue un ombú añoso y de gran dimensión en Parque Centenario que fue talado completamente ante la presencia de un hongo frecuente en este tipo de árboles. Y hace muy pocos meses, la misma suerte corrió un legendario habitante del Parque Rivadavia. Las familias coinciden en que es necesario analizar el ombú del Ravioli y tomar las medidas que sean necesarias para que su existencia no ponga en riesgo a ninguna persona pero esto, no necesariamente, debe traducirse en la tala o extracción del árbol y, mucho menos, en medidas preventivas que puedan causar accidentes o daños para las personas (niños y adultos) que circulan necesariamente por el predio.