Perimetral por tres meses a un acosador callejero

El fallo cita a la Ley porteña Nº 5742, que fija las disposiciones generales para prevenir y sancionar el acoso sexual en espacios públicos o de acceso público.

El fallo cita a la Ley porteña Nº 5742, que fija las disposiciones generales para prevenir y sancionar el acoso sexual en espacios públicos o de acceso público.

Una mujer denunció que un hombre ejerció acoso callejero contra ella entre julio de 2016 y octubre de 2017 en el transporte público y en la puerta de donde ella trabajaba. La justicia determinó que a este varón se le debe aplicar una restricción perimetral de 200 metros. Durante tres meses no se podrá acercar a los lugares habituales de empleo, estudio y esparcimiento de ella.

La mujer hizo la denuncia en el Enlace de ATAJO que funciona en la sede de la Fiscalía Federal N° 2 de La Plata, en diciembre de 2017. Luego, la Dirección General de Acceso a la Justicia del Ministerio Público Fiscal hizo la presentación ante la Justicia Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Según la denuncia, el imputado acosó a la joven en la vía pública, en la parada de la línea 195, y en la línea “A” del subterráneo, “donde abordó a la damnificada en al menos dos oportunidades con intención de iniciar una charla, intentando en una oportunidad hacerle entrega de una flor de plástico y de un chocolate”, además de “una carta a través de personas de su entorno”.

El juez agregó que el imputado “posteó en diferentes fechas una serie de twits en su cuenta, en los que hacía referencia a la denunciante; se hizo presente en un grupo de danzas donde la denunciante estaba trabajando, provocando que ésta tenga que renunciar a su empleo para no cruzarse” con el hombre.

La decisión fue adoptada por el juez Marcelo G. Bartumeu Romero, titular del Juzgado N° 11, de acuerdo a lo normado por las leyes 26.485 y 4203, arts. 28, 29 y 86 inc. 1 del Código Procesal Penal de la CABA y 6 de la Ley 12.

El imputado no podrá acercarse a los lugares de trabajo, estudio, esparcimiento o de habitual concurrencia de la víctima, estimando que tal prohibición debe ser entendida como “de todo tipo de contacto físico” así como de “cualquier intromisión injustificada”, bajo apercibimiento de incurrir en el delito previsto en el artículo 239 del Código Procesal Penal, que reprime “la desobediencia a la autoridad”.