Piden la provisión gratuita de productos de gestión menstrual

Es para garantizar la cobertura universal a través de centros de salud, escuelas, comedores, y paradores porteños para personas en situación de calle. Es la segunda vez que en la Legislatura local se presenta un proyecto así.

La legisladora porteña por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Myriam Bregman presentó un proyecto de ley para garantizar la cobertura universal y gratuita de productos de gestión menstrual en todo el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, a través de los efectores de salud pública, escuelas, comedores, y paradores para personas en situación de calle porteños.

El proyecto de ley incluye a las toallas higiénicas (descartables o reutilizables), tampones, copas menstruales, esponjas marinas, ropa interior absorbente y todo otro accesorio para la higiene relativa al ciclo menstrual.

Además, obliga a las instituciones antes mencionadas a “garantizar la provisión de productos de gestión menstrual en forma anónima y gratuita”. El Ministerio de Salud del Gobierno de  la Ciudad de Buenos Aires “será la autoridad de aplicación de la presente Ley, a través del organismo que determine”.

Bregman en este proyecto de ley sugiere “implementar un sistema de recolección y sistematización de datos y estadísticas a fin de conocer y determinar el universo de la gestión menstrual y promover políticas públicas que tomen dimensión de los aspectos educativos, sanitarios, económicos, sociales y ambientales derivados del uso de los productos de gestión menstrual”.

La legisladora del Frente de Izquierda presentó este proyecto de ley y lo fundamentó al referirse a la brecha salarial entre hombres y mujeres: “Teniendo en cuenta los ingresos por ocupación principal según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC en el 2do trimestre de 2017, la brecha salarial promedio en Argentina entre varones y mujeres es del 27,2 %. Esto quiere decir que por cada peso argentino que gana un varón, una mujer gana aproximadamente 73 centavos. A esto debe agregarse que la tasa de “no ocupadas” entre las mujeres  es de 57,6 %, cuando entre los varones es de 36,4 %, según la misma fuente para el mismo período. El índice de desocupación en la Ciudad de Buenos Aires subió a 10,5 % al término del segundo  trimestre del año 2017, creciendo 3,7 puntos porcentuales respecto del 6,8 % del período octubre-diciembre de 2015”.

Bregman también cita la información del censo 2010 del INDEC y asegura: “En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires viven 1.560.470 mujeres. Considerando que la edad promedio de la primera menstruación es de 12 años y la de la última, 52, aproximadamente 834.983 mujeres menstrúan cada mes en la Ciudad. Los cálculos más conservadores indican que sólo en nuestra Ciudad se gastan más de $1.251 millones al año en productos de protección femenina. Cada mujer que menstrúa gasta en promedio $1.482 por año en productos de gestión enstrual. El monto es casi igual al costo de una Asignación Universal por Hijo ($1.493  en marzo 2018)”.

Según el Banco Mundial, se estima que a nivel global niñas y jóvenes pierden entre el 10 y el 20 % de los días de clase por causas relacionadas con la menstruación. “En nuestro país, así como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, carecemos de esta información porque no hay ley de gestión menstrual”, alerta la legisladora porteña.

El colectivo Economía Femini(s)ta había promovido una iniciativa similar a través de la campaña Menstruacción: “Los 8 de marzo las mujeres del mundo salimos a decir que queremos una sociedad igualitaria y que la queremos ya. Basta de femicidios. Basta de cobrar menos que nuestros colegas varones. Basta de acoso callejero. Basta de muertes en abortos clandestinos. Basta de conferencias en las que solo disertan hombres. Basta de violencia obstétrica. Basta de trata. Basta de estándares de belleza”.

“En Economía Femini(s)ta sumamos nuestro grito: basta de estigmatizar la menstruación. Porque hay gente que falta a la escuela. Porque se desmonta selva nativa. Porque nuestros ingresos son menores y los productos para gestionar la menstruación son caros. Porque si nos manchamos no podemos estar en público. Porque en los colegios nos dan poca información. Porque quienes no pueden comprar toallitas y tampones tampoco acceden a otros métodos y son más vulnerables a infecciones e infertilidad. Porque cuando nos enojamos nos preguntan si nos vino para menospreciar nuestras razones”, añadieron.

Según este colectivo, el 28 de marzo de 2017 se presentaron en la Provincia de Buenos Aires los primeros proyectos de ley surgidos de la campaña Menstruacción, uno de Micaela Ferraro y otro de Lucía Portos, para establecer la obligatoriedad de garantizar la provisión de elementos para la gestión menstrual a toda la población bonaerense que se encuentre entre la pre-adolescencia y el climaterio en ámbitos educativos, de salud y recreativos de la Provincia de Buenos Aires en forma anónima y gratuita, además de prestar asistencia y capacitación al respecto.

El 3 de abril, la legisladora porteña con Mandato Cumplido Magdalena Tiesso (Frente para la Victoria) presentó otro proyecto en la misma línea en la Legislatura local.

En mayo de 2017 la diputada nacional Victoria Donda presentó en el Congreso Nacional dos proyectos surgidos de la campaña: uno buscaba garantizar la provisión gratuita de elementos para la gestión menstrual y el otro busca exceptuar del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a todos los productos de gestión menstrual.