Polémica en torno a la nueva marcha del Ni una menos y el reclamo por aborto legal

Este domingo se expuso la consigna “Sin aborto legal no hay ni una menos”, pero hay sectores que no apoyan la interrupción voluntaria del embarazo y piden desvincular ambos reclamos.

Este domingo frente al Congreso se realizó la tercera marcha del Ni una menos, convocada por primera vez en 2015, y una de las consignas más resonantes fue “Sin aborto legal no hay ni una menos”.

Sin embargo, víctimas de la violencia de género rechazaron vincular ambos reclamos. Una de las voces más resonantes fue la de Jimena Arduriz, madre de Ángeles Rawson, y Verónica Camargo, mamá de Chiara Páez, pidieron que no asociar el pedido original de la movilización contra la violencia machista con la despenalización del aborto.

Unidad Provida | ONGs contra el aborto

Horas antes de una nueva movilización para exigir el fin de la violencia machista con la consigna “Ni Una Menos”, las madres de dos adolescentes asesinadas y con fuerte vinculación al inicio de este reclamo pidieron que no se utilice la convocatoria del lunes 4 de junio para demandar la legalización del aborto, ya que lo consideran “una contradicción” y “una forma de violencia contra la mujer”.

Jimena Aduriz, mamá de Ángeles Rawson, asesinada por el encargado de su edificio el 10 de junio de 2013; y Verónica Camargo, madre de Chiara Páez, muerta el 10 de mayo de 2015 al negarse a abortar a su hijo de ocho semanas -y por quien se inició Ni Una Menos- hicieron conocer su demanda a través de un video.

“Chiara tenía 14 años, estaba embarazada, y por ella se inició la marcha del Ni Una Menos. En ese primer Ni Una Menos me sentí parte, porque no fue partidario, ni sectorial, ni religioso, y porque participamos todos: mujeres, hombres y niños”, comentó Camargo al inicio del mensaje, que se viralizó rápidamente en las redes sociales.

“No se puede reducir la magnitud del Ni Una Menos a una parte de un debate, a una forma de violencia a la que yo no adhiero, que es el aborto”, sentenció Jimena Aduriz, quien recordó además que Ángeles era “activista provida” y reveló una publicación del Facebook de la joven, cuyo caso conmovió al país, unos meses antes de morir.

“Cuando relacionamos el Ni Una Menos con el aborto me siento mal, incómoda, porque si decimos #NiUnaMenos, el bebé también es uno menos. También tenemos que defender esa vida. Yo tenía un nieto, y nadie me va a sacar de la cabeza que a Chiara la mataron por querer defender a su bebé”, reconoció Verónica Camargo.

“Yo no quiero que se me asocie con algo en lo que no estoy representada, ni mi hija ni un gran porcentaje de mujeres que están a favor del Ni Una Menos, pero no están a favor del aborto”, agregó Jimena Aduriz.

“A veces me pregunto si hoy en día, que vemos tantos pañuelos verdes, realmente esas chicas entienden el sentido de ese pañuelo verde: ¿qué están defendiendo? ¿O es acaso una cuestión de moda? Sería una contradicción: #NiunaMenos significa ‘NI UNA MENOS’, y en cambio están abogando por quitar una vida”, lamentó Camargo.

La mamá de Chiara Páez también subrayó que existe “una contradicción” en que se atenúe, por ejemplo, la pena de uno de los asesinos de su hija por ser un menor de edad, y al mismo tiempo se busque legislar para que “una nena de 14 años pueda decir sola hacerse un aborto”.

Aduriz consideró que “estamos debatiendo la consecuencia de algo que falta, que es educación”, y reclamó que los diputados y senadores “lean y sean conscientes de lo que están votando”.

Ambas mujeres agradecieron la “valentía” de tantas madres que, pese a las dificultades que puedan atravesar, decidieron continuar adelante con sus embarazos para traer a sus hijos a este mundo.

Sin embargo, tanto ayer domingo como hoy lunes, en las que son las horas previas a la concentración principal frente al Congreso, los pañuelos verdes fueron los grandes protagonistas. En contraposición, en las redes sociales una de las principales tendencias lo marca el hashtag #AbortoNoEsNiUnaMenos creado por quienes no están a favor del aborto.