Proponen que el Mástil de la Paz de Villa Luro integre el Patrimonio Cultural porteño

Está en la plaza de la avenida Rivadavia, entre Irigoyen y Cortina.

La legisladora porteña por Unidad Ciudadana Lorena Pokoik presentó un proyecto de ley para que sea declarado bien integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires el Mástil de la Paz sito en la plaza ubicada en la avenida Rivadavia, entre Irigoyen y Cortina (Comuna 10).

La legisladora destaca que este objeto es fundamental en la historia del barrio: “Evoca un hecho histórico en reconocimiento de la labor de Carlos Saavedra Lamas en pos de la paz de las naciones latinoamericanas”.

“En el año 1935 gracias a la mediación de Carlos Saavedra Lamas -quien un año más tarde recibiera el premio Nobel de la Paz- se logró llegar al fin de las hostilidades entre las naciones hermanas de Bolivia y Paraguay, en lo que se conoció como la guerra del Chaco. El conflicto militar entre ambas naciones que se extendía desde el año 1932 encontró su fin tras el trabajo diplomático de Saavedra Lamas, firmando la paz en suelo argentino. Estos hechos fueron los que motivaron a la Asociación Vecinal de Fomento “Los Amigos de Villa Luro” a llevar adelante la iniciativa de construir el mástil, que a través de la gestión de la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires se transformó en realidad. A partir de su inauguración el mástil se convirtió en un punto de referencia para el barrio al que los vecinos comenzaron a llamarlo “El mástil de la Paz” y por extensión, la plazoleta donde se encuentra emplazado fue denominada popularmente como la Plazoleta de la paz”, reseña el proyecto.

“El 20 de diciembre de 1936 fue oficialmente inaugurado el mástil con una gran concurrencia de vecinos, donde se ejecutó el Himno Nacional a cargo de la banda municipal, y luego de las palabras de las autoridades y el presidente de la Asociación, se descubrió una placa cuya leyenda rezaba: “La Sociedad de Fomento Los Amigos de Villa Luro en homenaje a la confirmación de la paz en América”. El acto, que inscribió una página en la historia del barrio, llegó hasta la plana del diario La Nación que en el día lunes 21 de diciembre de 1936 le dedicó una de sus páginas al suceso. Años más tarde, mediante el decreto 293 del año 1958 se nombra a la plaza del mástil de la paz con el nombre Teniente General Adolfo A. Arana, desconociendo la historia y la participación de los vecinos del barrio en la construcción de la identidad colectiva”, agrega.

“Es por estos motivos que es necesario la recuperación y difusión del patrimonio cultural e histórico del barrio, mediante su identificación y protección respetando la memoria e historia colectiva de la ciudad. Por su significación histórica, y por la convencionalmente atribuida por los vecinos del barrio, resulta necesaria su incorporación al Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, concluye este proyecto de ley.

 

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